alforja

(redireccionado de alforjas)

alforja

(Del ár. al-jury.)
1. s. f. Bolsa semejante a la talega, hecha de lienzo basto u otra tela, abierta por el centro y cerrada por los extremos, en la que se transporta lo que se necesita llevaba las alforjas llenas de víveres.
2. Provisión de comida para un viaje les preparó buenas alforjas para que no pasaran hambre.

alforja

 
f. Especie de talega, abierta por el centro y cerrada por los extremos, que forma dos bolsas grandes y cuadradas donde se pone lo que se quiere llevar de una parte a otra.
Provisión de los comestibles necesarios para el camino.

alforja

(al'foɾxa)
sustantivo femenino
tira de tela fuerte que forma dos bolsas en sus extremos Colocó la alforja sobre la montura y partió.
Traducciones

alforja

bisaccia, fonda

alforja

خُرْج

alforja

jezdecká brašna

alforja

sadeltaske

alforja

saddlebag

alforja

satulalaukku

alforja

sacoche

alforja

bisage

alforja

サドルバッグ

alforja

새들백

alforja

zadeltas

alforja

salveske

alforja

sadelväska

alforja

ถุงที่บรรจุหลังสัตว์

alforja

heybe

alforja

túi yên

alforja

马鞍包

alforja

SF [de jinete] → saddlebag; (en bicicleta) → pannier; (= mochila) → knapsack
alforjas (= provisión) → provisions (for a journey)
sacar los pies de las alforjasto go off on a different tack
para ese viaje no hacían falta alforjasthere was no point in bringing all this stuff, you didn't have to go to such trouble
pasarse a la otra alforja (Cono Sur) → to overstep the mark, go too far
Ejemplos ?
Y hecho su sermón y despedido desde el púlpito, ya que se quería abajar, llamó al escribano y a mí, que iba cargado con unas alforjas, e hízonos llegar al primer escalón, y tomó al alguacil las que en las manos llevaba y las que no tenía en las alforjas, púsolas junto a sus pies, y tornóse a poner en el púlpito con cara alegre y arrojar desde allí de diez en diez y de veinte en veinte de sus bulas hacia todas partes, diciendo: “Hermanos míos, tomad, tomad de las gracias que Dios os envía hasta vuestras casas, y no os duela, pues es obra tan pía la redención de los captivos cristianos que están en tierra de moros.
Cuando el señor Cristóbal penetró al día siguiente en el pueblo jinete en su Careto, con las alforjas bien repletas de encargos y abierta la enorme sombrilla de seda roja para resguardarse del sol, variando el itinerario que tenía por costumbre seguir se dirigió hacia la calle donde Cloto vivía.
¿De quién? Me preguntas, De Epicuro, pues aún hago honor a las alforjas de otro. Fíjate en quien quieras, joven, viejo, hombre de mediana edad; los encontrarás igualmente preocupados por la muerte, igualmente desconocedores de la vida.
Lo primero que hicieron fue barrenar el torno para ver al músico, el cual no estaba ya en hábitos de pobre, sino con unos calzones grandes de tafetán leonado, anchos a la marineresca; un jubón de lo mismo con trencillas de oro, y una montera de raso de la misma color, con cuello almidonado con grandes puntas y encaje; que de todo vino proveído en las alforjas, imaginando que se había de ver en ocasión que le conviniese mudar de traje.
De trecho en trecho alzábase enhiesta y gárrula una palmera, bajo cuya sombra solían detenerse el Divino Maestro y sus discípulos escogidos, los que, como quien no quiere la cosa, llenaban de dátiles las alforjas.
Cuando el sargento juega a los dados, ¿qué harán los soldados? Chanzas, cuantas quieras; pero no llegar a las alforjas, que se desmigaja el pan.
El rebaño se puso en movimiento, marmoneando esas bendiciones plañideras que son comunes al aldeano y al pordiosero. Llevaban prevenidas alforjas, talegos remendados, y alguna mujeruca apañaba en su delantal.
-Yo a eso digo lo que dice la copla: ::Pa mí toítos son iguales, ::campanas son las campanas ::de toítas las catedrales. -Y yo a ésa te contesto con ésta: ::Pos siendo asín, punto en boca, ::y en mis alforjas me llevo ::lo que truje en mis alforjas.
Llevaba conmigo un mozo, caballero en una mula, cuyas alforjas, a la salida iban bien rellenas; pero las provisiones, naturalmente, se agotaban.
Extendió allí Blasillo una limpia servilleta que sacó de las alforjas y colocó sobre ella los boquerones fritos, el pollo fiambre, el blanco pan y las apetitosas chucherías que para la merienda llevaba.
l Tiempo es la primera materia de la vida: y así como el cáñamo (verbigracia) les sirve a unos industriales para hacer alforjas, a otros para velas de barco, a éstos para alpargatas y a aquéllos para ahorcarse, el Tiempo toma también diversas formas y se aplica a diferentes usos, según el oficio, las necesidades o las aficiones de los humanos.
7 Y Saúl respondió á su criado: Vamos ahora: ¿mas qué llevaremos al varón? Porque el pan de nuestras alforjas se ha acabado, y no tenemos qué presentar al varón de Dios: ¿qué tenemos?