alforfón


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alforfón

1. s. m. BOTÁNICA Planta herbácea originaria de Asia central, de flores reunidas en panojas corimbosas, cuyo grano se utiliza como pienso. trigo negro
2. BOTÁNICA Semilla de esta planta.
NOTA: Nombre científico: (Fagopyrum esculentum.)
NOTA: También se escribe: alforjón

alforfón

 
m. bot. Planta de la familia poligonáceas (Polygonum fagopyrum), de hojas grandes acorazonadas, flores blancas y fruto negruzco.
Sinónimos

alforfón

sustantivo masculino
Traducciones

alforfón

buckwheat

alforfón

SMbuckwheat
Ejemplos ?
Casi siempre tengo hambre. Por la mañana me dan un mendrugo de pan; para comer, unas gachas de alforfón; para cenar, otro mendrugo de pan.
Estaban allí las plantas y las flores tal como aparecen distribuidas en las diferentes regiones del país. -Tráeme guisantes -decía, y uno iba al bancal que representaba Lolland-. Tráeme alforfón. Y el interpelado iba a Langeland.
El sol brillaba en el cielo, el aire de la mañana ponía en movimiento los trigos, las alondras cantaban volando, las abejas zumbaban en el alforfón, las personas iban a la iglesia con el vestido del domingo y todo el mundo se alegraba y también el erizo.
El árbol hizo un gesto con la cabeza, como significando: «¡Qué cosas dices!». Pero el alforfón, pavoneándose de puro orgullo, exclamó: -¡Tonto de árbol!
Pero he aquí que estalló una espantosa tormenta; todas las flores del campo recogieron sus hojas y bajaron la cabeza mientras la tempestad pasaba sobre ellas; sólo el alforfón seguía tan engreído y altivo.
Les voy a contar, pues yo lo sé por un gorrioncillo, al cual, a su vez, se lo reveló un viejo sauce que crece junto a un campo de alforfón.
Todo aquel grano era una bendición, y cuando más llenas estaban las espigas, tanto más se inclinaban, como en gesto de piadosa humildad. Pero había también un campo sembrado de alforfón, frente al viejo sauce.
Apuesto a que nos estará esperando a la puerta del paraíso con un jarro de agua en la mano, y muchísimos pasteles de alforfón, calentitos y tostados por las dos caras, como los que nos gustaban a Bob y a mí...
He aquí la historia tal como ha pasado. Era una hermosa mañana de verano, durante el tiempo de la siega, precisamente cuando el alforfón, trigo negro, está en flor.
Sus alas alcanzan desde las nubes al suelo, y puede pegarte un aletazo antes de que tengas tiempo de pedirle gracia. -¡Que venga! No tengo por qué humillarme - respondió el alforfón. -¡Cierra tus flores y baja tus hojas!
¿Por qué lloras, pues, viejo sauce? Y el sauce les habló de la soberbia del alforfón, de su orgullo y del castigo que le valió. Yo, que os cuento la historia, la oí de los gorriones.
¡Qué no nos ocurriría a nosotras, pobres plantas de la tierra, que somos mucho menos que él! -¿Menos que él? -protestó el alforfón-. ¡Pues ahora miraré cara a cara al cielo de Dios!