alférez


También se encuentra en: Sinónimos.

alférez

(Del ár. al-faris, jinete < faras, caballo.)
1. s. m. MILITAR Oficial del ejército de graduación inmediatamente inferior a la de teniente y que, en general, desempeña las mismas funciones que éste.
2. HISTORIA, MILITAR Oficial que llevaba la bandera en infantería o el estandarte en caballería.
NOTA: En plural: alféreces

alférez

 
m. Oficial del ejército en el grado y empleo inferior de la carrera.
Oficial que llevaba la bandera o estandarte.
(Amér. Merid) Persona que costea una fiesta.
(Bol.) y (Perú) Cierto cargo municipal.
alférez de navío o de fragata Grados de la marina de guerra, que en la Armada española equivalen, respect., al de teniente y alférez de los ejércitos de tierra y aire.

alférez

(alˈfeɾeθ)
sustantivo
rango militar inferior a teniente El alférez resultó herido.
Sinónimos

alférez

sustantivo masculino
Traducciones

alférez

alferes

alférez

Ensign

alférez

Ensign

alférez

SMF (Mil) → second lieutenant, subaltern (Rel) → official standard bearer (in processions)
alférez de fragatamidshipman, middie (EEUU)
alférez de navíosub-lieutenant, ensign (EEUU)
Ejemplos ?
En 1817, en los calabozos del Callao, un comisionado de San Martín, el general Domingo Torres (también montevideano), encontró allí entre otros patriotas aprisionados en Sipe-Sipe a Rafael Pérez, capitán, montevideano, de 36 años; a Ramón Estomba (después fundador de Bahía Blanca, ayudante mayor, montevideano, de 27 años; a Francisco Álvarez, teniente, montevideano, de 32 años; a Juan Graña, teniente, fernandino, de 31 años; a Pedro Galau, teniente, montevideano, de 37 años; a Nicomedes Martínez, alférez...
Poder redactado a 7 de Mayo de 1627.- Sepan los que vieren la presente carta, como Nos, el Cabildo, Justicia, y Regimiento de esta Ciudad de Santiago de Guayaquil del Pirú, es a saber el Maese de Campo Don Francisco Pérez de Navarrete, Corregidor y Justicia Mayor de esta Ciudad; el Capitán Juan Pérez de Vargas, Alcalde Ordinario; Francisco Díaz Bravo, Regidor; Francisco de Castañeda, Fiel Ejecutor; Juan de Ayala, Alguacil Mayor, todos con voz y voto, con asistencia del Procurador General, el Alférez Matías de Bárcena...
En la Muy Noble, Leal y Antigua Ciudad de Santiago de Guayaquil, en veinte y cuatro días del mes de Julio de mil y seiscientos y treinta y seis años, víspera del bienaventurado Apóstol Santiago, luz y guía y espejo de los Reyes Católicos, que Dios guarde, y patrón de las Españas y de esta Ciudad, Señores Cabildo, Justicia y Regimiento de ella, estando en su Ayuntamiento, como lo han de costumbre, es a saber; el Maes(tr)e de Campo Baltazar Malo de Molina, Corregidor y Justicia Mayor; el General Joseffe de Castro y el Capitán Fermín de Asiayn, Alcaldes Ordinarios; y el Capitán Don Diego de Castro Guzmán, Alférez Mayor...
Y Joseph de Millán pidió solar para sí y para Doña Catalina de la Torre y para Fernando de Vera; y para el Alférez Francisco de Illumbe Bergara; y para Juan de Arripla / Arriola; y para Patricio Días Bravo; y para Úrsula Días; y para Benito Días Bravo; y para el Alférez Don Bernardo Goyonete; y para Francisco de Fuentes.
El Capitán Joan Pérez de Vargas, cien piezas de madera desecha y toda la obra que de de herrería fuese menester para dicha fundación; Francisco de Castañeda, Fiel Ejecutor, cien reses vacas y novillos, los que quisieren sus Paternidades; El Alférez Don Benito de Cisneros mandó veinte piezas de madera deshecho para la fábrica...
Y, estando presente el dicho Capitán Don Diego de Castro, juró por Dios Nuestro Señor y por Santa María su bendita madre y por la señal de la Cruz que hizo con su mano derecha, y so cargo de él dijo que tendrá el Real Estandarte en fiel guardia y custodia como insignia de nuestro Rey y Señor Natural y que en el ínte(rin) que fuere tal Alférez Real acudirá con él en todas las ocasiones de paz y guerra como es obligado y en su defensa y guardia siendo necesario morirá como fiel vasallo de Su Magestad; y dijo a la conclusión ´´Sí, Juro y Amén´´, poniendo la mano una sobre otra en cruz, haciendo pleito homenaje una, dos y tres veces.
Y entonces el dicho Francisco mandó dar garrote al dicho Estacio, y fue allá (a dar) su hermana corriendo, y como la vieron ir (de)tuviéronle en la puerta y no la dejaron subir; y mandó el dicho Francisco de Olmos que le matasen como pudiesen, y entonces echaron manos a las espadas y dagas y diéronle de puñaladas y estocadas en que mataron al dicho Estacio y se quebraron en él dos espadas y le tiraron dos arcabuces; y después aquel día este declarante oyó decir al dicho Aguirre, Alférez, y Alebrija y a Juan Gallego y a Francisco de Amores que habían muerto al dicho Estacio a puñaladas y que no podían matarle, y después de muerto el dicho Estacio le llevaron muerto a su posada.
Y el Ayudante Christóbal de Balverde, pidió solar para sí y para el Alférez Bernardino Franco y para Bernardino Franco; y para Antonio Vicente Balero; y para el Capitán Nicolás Franco; y para las hijas y herederas de Doña Beatriz Franco; y para María del Peso; y para el Regidor Antonio Sánchez de Sea, y para el Capitán Juan Cereso; y para el Ayudante Vicente Franco.
Por Nosotros, y los demás Oficiales y Hacheros de la Maestranza de Carpinteros de Fábricas de Navíos, y asimismo, los maestros y Oficiales de Carpintería de lo Blanco: El Alférez Augustín Joseph Carrasco, Joseph de Ubilla, Ignacio de Torres, Esteban de Peñafiel, Domingo Marmolexo, Miguel Gonçales, Gaspar Baca, Joseph Franco, Juan de Palma, Diego de Zúñiga, Juan de Dios, y Joseph Cambaya.
Y el Teniente de la Caballería Don Juan Pacheco, pidió solar para sí y para el Alférez Don Juan de Castro; y para Doña Ana de Vargas Machuca; para Don Fernando Pacheco de Carranza y para Doña Baltazara Vargas Machuca; y para Doña Jerónima de Solís; y para Doña Elvira de Solís; y para Antonio de Solís, para Doña Francisca de Solís, su hermana, y para Joseph de Alvarado.
Este movimiento siendo observado por el enemigo desde la orilla opuesta del Ñuble, repaso este rio en numero de 150 hombres próximamente, pero atacada por la guerrilla del Teniente Coronel Bueras se retiró a las alturas inmediatas desde donde destacaba pequeñas partidas á tirotear las que fueron perseguidas por dicha guerrilla, y un piquete de Voluntarios al mando del Alférez Allende (quien fué contuso) cuya intrepidez y ardor de su Tropa les hizo avanzar tanto que costó repetidas ordenes y la perdida de mucho tiempo en hacerlas reunirse á la división.
Y, visto por el dicho Cabildo, dijeron se le entregue el dicho Real Estandarte y le recibió por el asta en que estaba puesto por mano del dicho Corregidor; y el dicho Alférez Real dijo lo recibía, de que yo el Escribano de Cabildo doy fe, recibió el dicho Real Estandarte, con lo cual salieron del Cabildo y lo fueron acompañándolo hasta la Iglesia Mayor, y lo firmaron los dichos Capitulares.