aleteo

aleteo

1. s. m. Movimiento de las alas o las aletas la luz del candil bailaba como el aleteo de un pájaro enjaulado.
2. Palpitación acelerada del corazón.

aleteo

 
m. Acción de aletear.
fig.Acción de palpitar acelerada y violentamente el corazón.

aleteo

(ale'teo)
sustantivo masculino
1. acción de aletear un ave o un pez el aleteo de un ave
2. palpitación violenta del corazón Sentía aleteos en el pecho a causa de la ansiedad.
Traducciones

aleteo

flap

aleteo

Flattern

aleteo

flutter

aleteo

flutter

aleteo

flutter

aleteo

flutter

aleteo

กระพือ

aleteo

SM
1. [de ave] → fluttering, flapping of the wings; [de pez] → movement of the fins
2. (Med) (= palpitación) → palpitation

aleteo

m. flutter, cardiac arrhythmia characterized by fast auricular contractions that simulate the flutter of the wings of birds;
___ auricular___ atrial, auricular;
___ ventricularventricular ___;
___ y fibrilación___ and fibrillation.

aleteo

m flutter; — auricular atrial flutter
Ejemplos ?
La noche era buena; noche de verano, con estrellas a granel y un vientecillo fresco algo irregular, que tan pronto hinchaba la gran vela latina, hasta hacer gemir el mástil, como cesaba de soplar, cayendo desmayada la inmensa lona con ruidoso aleteo.
Colón sintió una brisa de aromas impregnada y un aleteo de aves en torno del bajel, después un cañonazo, al fin la voz de ¡tierra!… Cuando él la vió, empezaba ya el día a amanecer.
Los ojos eran negros y calenturientos, la voz grave, de un metal ardiente. Había en ella algo extraño de mujer que percibe el aleteo de las almas que se van, y comunica con ellas a la media noche.
Y así iban, el uno delante de otro, con la cabeza baja, el andar cansino, el cuerpo sudoso, el estómago exhausto y los remos torpes, indiferentes a las bellezas del crepúsculo, al sublime espectáculo que ofrecían las nubes, cubriendo la muerte del sol con un sudario festoneado de oro, al rumor triste con que la tierra se despedía de la luz, al último aleteo de las aves y al primer beso de la noche.
Ha de ser hecho de una pieza y de una sola inspiración, porque no es obra de artesano que trabaja a cordel, sino de hombre en cuyo seno anidan cóndores, que ha de aprovechar el aleteo del cóndor.
Pretexté un vértigo y me despedí besándole las manos con que me detenía y trayendo en las mías el olor de las rosas té que formaban el ramo, y en los ojos el aleteo de la mariposilla blanca, que volaba ahí en ese momento y en mis sueños hace cuatro noches, cuando en pesadilla de indecible horror, rodaba yo al fondo del abismo vertiginoso.
El lamento informe y sinfónico de las olas despertaba en mí un mundo de recuerdos: Perfiles desvanecidos, ecos de risas, murmullo de lenguas extranjeras, y los aplausos y el aleteo de los abanicos mezclándose a las no-tas de la tirolesa que en la cámara de los espejos cantaba Lilí.
El corazón llenábale pecho y garganta con desordenado aleteo, y el alma se le iba, como socavándola en dispersa liviandad de humo.
Los corpulentos árboles ancianos, En cuya fuente siglos mil reposan, Sus canas venerables conmovían De viento leve al delicado soplo O al aleteo de nocturno cuerco, Que tal vez descendiendo el vuelo rápido Rizaba con sus alas sacudidas Las cristalinas aguas de la alberca, En donde se mecía blandamente La imagen de las nubes retratadas En su luciente espejo.
La pobre vieja se fué poco a poco, como si los chicos tirasen de ella desde arriba; y yo, el malo, el empedernido, me he quedado aqui, solo, completamente solo, sin el recurso siquiera de beber, porque si me emborracho vienen ellos, ¿sabe usted?, ellos, mis perseguidores, a enloquecerme con el aleteo de sus ropas negras, como si fuesen enormes cuervos, y me pongo a morir...
Yo soy toda inocente, toda pura. Yo me esponjo en las ansias del deseo, Y me estremezco en la íntima ternura De un roce, de un rumor, de un aleteo.
Terminada la tarea y cegado por la deslumbradora claridad que irradiaba de lo alto, con una mano delante de los ojos, a guisa de pantalla, exploraba el horizonte, indeciso acerca de la dirección que debía seguir, cuando el silbido de la perdiz que levanta el vuelo y que crispa los nervios del más flemático lo hizo volverse con presteza. A su derecha, en una ligera depresión del terreno, percibió distintamente al ave abatiéndose con rápido aleteo.