alentada

alentada

s. f. Respiración continuada o no interrumpida leyó todo el poema de una alentada.

alentada

 
f. Respiración continuada o no interrumpida.
Traducciones

alentada

SFbig breath, deep breath
de una alentadain one breath
Ejemplos ?
Ahora mesmo mi Pilar cogió y fue desesperada a vender una frezada, ganosa de yerbatiar. Olivera ¿Conque, Dios se la conserva alentada?...
Diga, ¿empieza a quererme?, ¿con quién hablo?, ¿somos aquí o no somos?, ¡vive Cristo!, que trata de dar comos.» Dafne le respondió, muy alentada: «Ya he dicho dos mil veces que me enfada; y con todos sus fieros y su enfado, no tendré más amor así que asado; porque doncella soy y soy bonica.» Mas Apolo replica: «Doncellear como querer es eso.
Por otra parte, la reorientación de las funciones académicas de docencia, investigación y extensión en – en función de los problemas nacionales será alentada por las realizaciones del gobierno Popular.
Han llegado de Europa el director y los maestros de taller destinados a la escuela de artes y oficios, y preparados ya el local y talleres, se efectuará consecutivamente su apertura, y podemos abrigar la grata esperanza de ver alentada y desarrollada con ese estímulo la industria chilena.
Luego imaginó Isabela que el haber dejado Ricaredo a Inglaterra sería para venirla a buscar a España; y alentada con esta esperanza vivía la más contenta del mundo, y procuraba vivir de manera que cuando Ricaredo llegase a Sevilla, antes le diese en los oídos la fama de sus virtudes que el conocimiento de su casa.
debe servirse de esforzar mucho y traella muy favorecida y alentada, procurando encaminar la mayor parte della a la guerra donde es utilísima; y en esta profesión conviene al servicio de V.
Pero las masas populares creen cada vez menos en estas mentiras. Diariamente crece su movilización social que hoy se ve reforzada y alentada por unificación de las fuerzas de izquierda.
Allí estaban la Virgen, San José y el Niño que movía la manita como para bendecir a los rapazuelos que lo contemplábamos boquiabiertos, mientras la china Mónica, alentada por un vasito de orines del Niño, que así llamaba el pueblo a la dulcísima aloja o chicha morada con que los religiosos agasajaban a la concurrencia, cantaba: «A los niños formales Dios los bendice; y a los que no son buenos les da lombrices.
¡No habrá gente ninguna que, alentada viendo el baldón que a nuestra patria humilla, no estampe fácil mano en la mejilla que de España sufrió la bofetada!
«Discreta sois por extremo, »-repuso, y tras pausa leve-, mas ¿qué infortunios tenemos?» Ya alentada la señora...
Silveria era orgullosa, y no quería estar de más ni ser importuna o cansada; pero Ricardo la trataba bien, como a una chiquilla despejada, mimada y graciosa, y ella siguió visitándole de vez en cuando, trayéndole flores y comiéndole sus bizcochos. Alentada por él, que le dijo que le mirase como a su hermano mayor, Silveria acabó por tutearle.
Vivificada en el resplandor de los fogones, Cuidada, alentada como un fuego familiar y fuerte, Un héroes la levanta hasta los corazones.