Ejemplos ?
A los pocos días de esta denuncia, un militar ecuatoriano también denunciaba una extraña actitud observada en elementos peruanos, japoneses y alemanes, en sus trabajos de mediciones, de levantamiento de planos en los puntos más estratégicos, y en el afán de tomar fotografía de toda la costa ecuatoriana.
Un cuarto sueño, muy próximo al que antecede, me traslada de nuevo a Roma. Estoy ante una esquina y me admira el gran número de anuncios y carteles alemanes en ella fijados.
Y no porque piensa hacerse una cirugía estética y convertirse en china o traer chinos para Alemania, sino porque advierten los alemanes y son inteligentes, advierten la necesidad de ampliar sus mercados.
El día antes había escrito -con profética visión- a mi amigo que Praga no debía ser una residencia muy agradable para dos viajeros alemanes.
Manifestamos complacencia por la superación casi completa de la guerra fría y por el desarrollo de acontecimientos alentadores; las negociaciones entre la Unión Soviética y Estados Unidos, tanto respecto al comercio como al desarme; la concertación de tratados entre la República Federal Alemana, la Unión Soviética y Polonia; la inminencia de la Conferencia de Seguridad Europea; las negociaciones entre los dos Estados Alemanes y su ingreso prácticamente asegurado a las Naciones Unidas; las negociaciones entre los gobiernos de la República Democrática de Corea y de la República de Corea, para nombrar los más promisorios.
Lo que varía es la consecuencia peculiar de la distinta agrupación histórica: en un pueblo de ingleses y holandeses y alemanes afines, cualesquiera que sean los disturbios, mortales tal vez, que le acarree el divorcio original del señorío, y la llaneza que a un tiempo lo fundaron, y la hostilidad inevitable, y en la especie humana indígena, de la codicia y vanidad que crean las aristocracias contra el derecho y la abnegación que se les revelan, no puede producirse la confusión de hábitos políticos, y la revuelta hornalla, de los pueblos en que la necesidad del conquistador dejó viva la población natural, espantada y diversa, a quien aún cierra el paso con parricida ceguedad la casta privilegiada que engendró en ella el europeo.
Espanoles, italianos, alemanes del Volga, franceses, judfos de Europa central y oriental, vascos de ambas vertientes pirenaicas, los desheredados del Viejo Mundo, vinieron a nuestras llanuras en busca de una nueva vida.
Intentemos representarnos, si podemos, el papel que hubieran hecho los obreros italianos, húngaros, alemanes, polacos y rusos luchando por su unión internacional bajo las condiciones políticas que prevalecían hacia el año 1848.
Donde es preciso confesar que el autor tiene mucha inventiva es allá cuando aparece la posada del León de Oro; y cuando el triste jugador va a hacer el coco a los pobres suizos y alemanes.
Invitado a decir algo sobre los alemanes, declara con gesto de burla que la flor preferida de los mismos es el diente de león (Huflattich) y se pone luego en el ojal algo como una hoja toda arrugada, o más bien como los nervios de una hoja enrollados unos con otros.
En sus recordadas notas de 1932 que tomó Velázquez, en la página nueve, Ferreiro dice: :“Hasta hace poco tiempo el método histórico era la forma llamada, desde Polibio, Pragmática, Historia narrativa, un poco campanuda, con discursos, con comentarios largos, propicios al descubrimiento de cualidades literarias y sobre todo a la búsqueda de causas profundas en los hechos simples. Hoy la Historia tiene otro método, que se llama, MÉTODO GENÉTICO, aplicado por primera vez por autores alemanes.
el apóstol negativo de la paz, entregó la enorme y rica cuenca danubiana en manos de Hitler, el Parlamento inglés comprendió que los ochenta millones de alemanes de la Gran Alemania actual constituyen una seria amenaza para la precaria paz de Europa; cuando el Parlamento, avizorando el brumoso horizonte político, comprendiera que también el vasto imperio de S.