Ejemplos ?
TERCERO.- Que la Revolución no depondrá las armas hasta no ver realizadas sus promesas y luchará con esfuerzo viril y titánico hasta conseguir las libertades del pueblo, hasta recobrar las usurpaciones de tierras, montes y aguas del mismo y lograr por fin la solución del problema agrario que los enemigos del pueblo creen una utopía, porque son obstruccionistas de su progreso; que los adversarios de la Revolución creen irrealizable porque son enemigos de la Reforma; que los neo-conservadores y científicos califican de difícil e imposible solución, porque son esclavistas y alegan que aun no es tiempo...
Los fiscales acusadores alegan que las inseguras escenas del crimen, las deficientes técnicas de investigación y el cambio constante y la inexperiencia del personal, hicieron que los casos políticos fueran retrasados indefinidamente o que tuvieran resultados anticipados.
Di: ¿Acaso no Le vais a temer?) (Jonás 10:31) Los idólatras alegan: “No les suplicamos ni nos dirigimos a nuestros ídolos excepto para buscar la cercanía y la intercesión ante Alá”.
La matemática se escribe para los matemáticos, quienes, si no me equivoco, pensarán que mi trabajo será útil también a la comunidad eclesiástica, cuyo principado ejerce ahora Vuestra Santidad.» De esta índole son quienes se ingenian para hacer creer que tal autor se condena, sin siquiera haberlo visto, y quienes, para demostrar que ello no solamente está permitido, sino que es realmente beneficioso, alegan la autoridad de la Escritura, de los teólogos y de los Concilios.
Para que se proceda con mayor seguridad en el exámen de los impedimientos personales que alegan los Soldados ya alistados, y en los casos de salir á campaña los Regimientos de Milicias no les falte el pasto espiritual, ni la asistencia á los enfermos, habrá en cada Batallon un Capellan y un Cirujano, que residirán en la Capital, y gozarán los mismos fueros y distinciones que los del Exército.
–¿Quiénes disputan? –Algunos ancianos... –¿Qué alegan? –Sus dioses. En un rincón, tres ancianos cebaban a gordos sapos en un pequeño pozo de piedra, porque aquellos pacarejtampus adoraban al sapo.
Fue, sin duda, demasiada soberbia y atrevimiento respetar la fama de los principales ciudadanos, cuando sus dioses quisieron no se respetase su propio honor; porque las razones que alegan en su defensa sólo significan no ser cierto lo que dicen contra sus dioses, sino falso y fingido; y por el mismo hecho es mayor, maldad, si atendéis al respeto que se debe a la religión.
Por el amor natural que mutuamente nos debemos, suplico nos dé licencia el ser humano para que, sin llorar una mujer a su difunto esposo, muerto por mano de su hermano, supuesto que los hombres pudieron llorar, aun con gloria y aplauso, a los enemigos que habían vencido; así que, al mismo tiempo que aquella mujer lloraba la muerte que su hermano había dado a su esposo, Roma se alegraba de haber peleado con tanta fiereza contra la ciudad, su madre, y de haber vencido con tanta efusión de sangre de parientes de una y otra parte. ¿Para qué alegan en mi favor el nombre de alabanzas o el nombre de victoria?
Pues aquí, donde tantas generaciones se ponen en lista, en las que faltan o sobran cien anos, y después de nacido el hijo que se había de contar, faltan donde los hubo y los hay donde faltaron, para que esté conforme la suma, parece que se ha querido persuadir a los que alegan que vivieron los antiguos tan gran numero de años porque los tenían brevísimos...
Para la interpretación que de momento nos ocupa supondremos que en este punto del análisis surge una reminiscencia infantil -exacta o fantaseada- cuyo contenido es el que sigue: los dos niños comienzan a pelearse por la posesión de un objeto, que dejaremos aquí indeterminado, aunque el recuerdo o la fantasía lo concretan perfectamente. Ambos alegan haber llegado antes y tener por tanto, mejor derecho.
Luego no alegan razón convincente, ni que persuada sobre la gravedad y orden de los elementos, por la cual despojen a la omnipotencia de Dios de la facultad de no poder hacer a nuestros cuerpos tales que puedan también vivir en el cielo.
En ella se asegura que la Trinidad no está figurada en ningun libro hebreo, y que no se encuentra en ellos el mas ligero vestigio de nuestra santa religion. Al contrario alegan cien lugares, que segun ellos, dicen que la ley mosaica debe durar eternamente.