aldeano


También se encuentra en: Sinónimos.

aldeano, a

1. adj./ s. Que es natural de una aldea los aldeanos bajaban a la ciudad para vender sus cosechas.
2. adj. Que tiene relación con la aldea o con los aldeanos.
3. Que se comporta de manera poco educada. patán
4. Se aplica a la mentalidad o a la idea que es estrecha, cerrada y tosca.

aldeano, -na

 
adj.-s. Natural de una aldea.
Relativo a ella.
adj. fig.Inculto, grosero, rústico.

aldeano, -na

(aldeˈano, -na)
abreviación
1. persona que nació en una aldea un joven aldeano
2. que es de una aldea instituciones aldeanas
3. refinado que es inculto y rústico comportamiento aldeano

aldeano, -na


sustantivo masculino-femenino
persona que vive en una aldea las tierras de los aldeanos
Sinónimos

aldeano

, aldeana
Traducciones

aldeano

قروي

aldeano

村民

aldeano

村民

aldeano

村人

aldeano

/a
A. ADJ
1. (= de pueblo) → village antes de s; (= de campo) → rustic
gente aldeanacountry people
2. (pey) (= pueblerino) → provincial, parish-pump antes de s
actitud aldeanaparish-pump attitude
B. SM/Fvillager
los aldeanosthe villagers
Ejemplos ?
Los padres consintieron figurándose que allí se les criaba un futuro párroco; tener un hijo párroco es la ambición de un aldeano.
"Mi prima, con la aguja en alto, tras sus vidrios, esta inmóvil con un gesto de estatua. "El cartero aldeano que trae nuevas del mundo, se ha hincado en su valija.
-Esta cuestión es de gustos, señora, y en vano nos cansaremos ventilándola. Ya sé que a ustedes, los indígenas de la ciudad, no hay que hablarlos de la aldea: ser aldeano es casi un crimen en Santander.
A las primeras palabras dirigidas afectuosamente al aldeano, los que detrás de él formaban silenciosos, adelantaron un paso, y a la cuarta pregunta del de la corte, un círculo compacto de curiosos le envolvía, disputándose todos la ocasión de oír la voz del señor forastero, y de seguir de cerca con la vista el movimiento de sus brazos y la dirección de su mirada.
Ningún americano del contorno, con sus cadenas o sortijas más relucientes; ninguna señoritinga pudorosa; ningún mozo aldeano, todos en atavío de fiesta; ninguna moza, con los trapitos de cristianar realzando su gentileza y garbo, faltó a la misa.
Este hecho le recuerda la facturación de los equipajes en las estaciones, el galanteo por la ventana en su residencia campestre y triviales impresiones de su estancia en dicha residencia, tales como la de haber visto a un caballero que desde el jardín iba arrojando ciruelas al interior de la casa, haciéndolas penetrar por una ventana a la que se hallaba asomada una señora, y la del miedo de su hermanita al ver asomarse a la ventana de su cuarto a un aldeano bobo.
Me diréis que Damián era también un rústico y zafio aldeano, y que, por consiguiente, acabo de decir que no le gustaba a Carmelita...
Un momento después penetró en la sala, pisando tímidamente, un aldeano de madura edad, con la chaqueta al hombro, barba de quince días, y dando vueltas en las manos a un mugriento sombrero que solamente cesaba de girar cuando el aldeano sacaba una de ellas de la arrugada copa para retirar hacia atrás las ásperas y encanecidas greñas que le caían sobre los ojos.
Al cabo de un rato bien largo de toser, cambiar de punto de apoyo, manosear el sombrero y luchar con sus greñas, comenzó así el aldeano: -Pues, señor, yo soy, pa lo que usté mande, Cleto Rejones, y vivo aquí, a la esquierda, cancia la juenti, como el que tira a la mies del Jalecho, en una casa sola que usté habrá visto al ir a cazar esta mañana...
El caballo hubiera continuado corriendo si no le hubiera detenido un aldeano que venía en sentido opuesto, llevando una vaca delante; Juan, de muy mal humor, se levantó como pudo y dijo al labriego: -Es una cosa muy triste el ir a caballo, en particular cuando tiene uno que habérselas con un animal tan malo como este, que le tira al suelo, con exposición de romperle la cabeza.
Así, mientras otros países ya se encuentran en el siglo XXI asumiendo la adopción de nuevas tecnologías con perspectivas futuristas, en Bolivia aún se aferran a una retrógrada política pueblerina; con los izquierdistas oficiales anclados en un discurso indigenista, para adormecer a los mismos campesinos en la miseria de sus campos; tal como los derechistas anquilosados en mantener su señorío aldeano en sus feudos autónomos; encerrados ambos en una mentalidad esmirriada, que no ve más perspectiva que la de depender del favor de cualquier señor foráneo y en el ansia de llenar las arcas personales a costa de mayor corrupción.
Correrla en compañía de un par de náuticos, era provocar a todo bicho viviente, hundir a cales cuanto sombrero alto se viese sobre cabeza de aldeano, llegar a regiones inexploradas, tocar todo lo prohibido, buscar por entradas difíciles salidas imposibles, volver, en fin, a casa desgarrados y sucios, muertos de fatiga, cubiertos de cardenales y sangrando por las narices.