alcazaba


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alcazaba

(Del ár. al-qasaba.)
s. f. ARQUITECTURA, CONSTRUCCIÓN Recinto fortificado dentro de una población amurallada las alcazabas sólo tenían uso militar, al contrario que los alcázares.

alcazaba

 
f. Recinto fortificado dentro de una población murada, para refugio de la guarnición. Fue muy empleado por los musulmanes tanto en África como en España.
Sinónimos

alcazaba

sustantivo femenino
fortaleza, fortificación, ciudadela.
La alcazaba y la ciudadela son fortificaciones usadas principalmente para dar refugio a las tropas.

alcazaba:

fuertefortín, castillo, fortificación, fortaleza,
Traducciones

alcazaba

fortress

alcazaba

casba, fortezza, kasba

alcazaba

SFcitadel, castle
Ejemplos ?
La ciudad se fundó en torno al siglo I, resultado de la unificación de diversos núcleos de población de los que el más importante se ubicó en el cerro de la Alcazaba de Reina.
Su abandono pudo ocurrir con motivo de las convulsiones que se producen a raíz de la dominación árabe y la población resultante pasaría a ocupar nuevamente las alturas del cerro donde se levantó la referida Alcazaba de Reina.
En la parte trasera que da a la calle Alcazabilla se reconfiguró un jardín ya existente, configurándose un espacio en el que se relaciona el museo con el Teatro Romano y la Alcazaba, que está llamado a ser el centro de un área monumental en la que se incluiría el Palacio de la Aduana, la Catedral de Málaga, el Parque y la Plaza de La Merced.
Vélez-Málaga Es la capital de la Axarquía a la que pertenecen localidades costeras como Benajarafe, Torre del Mar, Chilches (Málaga) y otras localidades diversas esparcidas por el término municipal. Vélez-Málaga aún conserva su antiguo barrio musulmán con lo que pudo ser su arrabal y su antigua alcazaba.
La expedición de García Jofre de Loaísa en 1525, cuando llega al río San Ildelfonso (hoy Río Gallegos), y la encabezada por Simón de Alcazaba en 1535 (quien por primera vez lo llama Gallegos) son las primeras noticias históricas de la actual ciudad de Río Gallegos.
Y la curpa me la tengo yo; yo, que no tengo na de lo que les sobra a los hombres de ácana, porque si yo lo tuviera me cosería la boca y me cosería los párpados ca vez que me trompezara a la Trini, que se ha pensao fijamente que yo soy lo mismo que una billarda, y es que sabe mu bien que yo no me aseparo de ella ni manque me lo mande un piquete, y como lo sabe mu bien y como es más malita que un cangro, pos velay, se pasa la vía dándome la mar de chingares y de celeras, y un día a mí esa gachí me busca una esaborición más grande que la Alcazaba.» -¿Qué jace usté, Joseíto, que parece que lo han puesto a usté ahí como reclamo?
Su fama era en el mundo prodigiosa, y el mundo sus hazañas aclamaba; pero es la más insigne y más gloriosa al Hada haber de Siria en su alcazaba quitado la coraza luminosa que Héctor mil años antes de él portaba, en tan extraño y formidable enredo que sólo el hablar de ello mete miedo.
Y cumpliendo vos el dicho Simon de Alcazaba lo contenido en este asiento en «todo lo queá vos toca é incumbe de guardar y cumplir, prometemos y vos aseguramos por nuestra palabra real, agora é de aquí adelante vos mandaremos guardar y vos será guardado todo lo que ansí vos concedemos é hacemos merced á vos y á los pobladores y tratantes en la dicha tierra; é para ejecucion y cumplimiento dello, vos mandaremos dar nuestras cartas y provisiones particulares que convengan menester sean, obligándoos vos el dicho Simon de Alcazaba primeramente ante escribano público, de guardar y cumplir lo contenido en este asiento que á vos toca como dicho es.
(¡Muchos años de gloria llevará ya la viejecita por aquella buena acción!), y a pesar de que aquello la comprometía, guardábalo escondido en su cueva, cerca de la Alcazaba...
A los desocupados escritores de anónimos y á los autores rapsodistas, á quienes apesara desdichadamente la reputacion agena, pero que no pueden labrarse la propia sino royendo los talones de los que van delante de ellos, en su incapacidad de abrirse por sí mismos un camino, les aconsejaré que antes de seguirme á Granada, den una vuelta por Toledo, donde hallaran á mi buen amigo el Señor Don Leon Carbonero y Sol, quien con honra suya y proveco de la juventud, esplica en aquella ciudad la lengua árabe, y el cual, con su rica erudicion oriental y poética y su ecselente método de enseñanza, les pondrá tal vez con el tiempo en estado de caminar conmigo por los senderos montañosos que conducen á la real alcazaba de la Alhambra.
El renegado Zaén, el que aterra la comarca de Albarracín y Teruel, llamado por mí ha venido, y tiene ya en su poder casi todo lo que yo de mis padres heredé, que es demás para vivir con opulencia los tres. De la alcazaba saldremos a poco de anochecer.
Dé a la rebelión castigo quien tema por su poder; no yo, que al anochecer huir pensaba contigo. Poca gente, pero brava, que al marchar nos protegiera, sumisa mi voz espera escondida en la alcazaba.