alcahuete

(redireccionado de alcahuetas)
También se encuentra en: Sinónimos.

alcahuete, a

(Del ár. al-qawwed.)
1. s. Persona que actúa de mediadora encubriendo o facilitando las relaciones amorosas entre otras la alcahueta cobraba por sus servicios. celestina
2. Persona o cosa que ayuda o sirve para encubrir.
3. coloquial Correveidile, persona que se dedica a traer y llevar chismes, cuentos y rumores es indiscreto y alcahuete. chismoso
4. s. m. TEATRO Telón usado para indicar que el entreacto sería muy corto.

alcahuete, -ta

 
m. f. Persona que procura, encubre o facilita un amor ilícito.
p. ext.Persona o cosa que sirve para encubrir lo que se quiere ocultar.
Correveidile.
m. Telón usado en lugar del de boca, para indicar que el entreacto será muy corto.
Sinónimos

alcahuete

, alcahueta
sustantivo
1 encubridor*, tercero, proxeneta, celestina, trotaconventos, enflautador*.
Celestina y trotaconventos se usan para el femenino.
alcahuetería
2 cotilla, chismoso, gaceta (col.), correveidile (col.).
Traducciones

alcahuete

Schadchen

alcahuete

pander, procurer

alcahuete

galeotto, lenone

alcahuete

Pimp

alcahuete

Pimp

alcahuete

القواد

alcahuete

Pimp

alcahuete

拉皮条

alcahuete

拉皮條

alcahuete

Pimp

alcahuete

Alfons

alcahuete

סרסור

alcahuete

ポン引き

alcahuete

포주

alcahuete

Pimp

alcahuete

แมงดา

alcahuete

/a
A. SM/F
1. (= proxeneta) (hombre) → procurer, pimp; (mujer) → procuress, go-between
2. (= chismoso) → gossip
B. SM (Teat) → drop curtain
Ejemplos ?
Desde las cúspides de sierras milenarias que la rodean, eternas serpientes asoleadas tragándose su propia cola, alcahuetas de volcánicos amoríos petrificados al fluir de las edades, se contempla sumisa, ensimismada, condescendiente y colorida; como complaciente trabajadora sexual en plena labor satisfactoria que se hunde de tantas movidas dentro de su hoya.
El zapatero de viejo se llama entretenedor del calzado; el botero, sastre del vino, que le hace de vestir; el mozo de mulas, gentilhombre de camino; el bodegón, estado, el bodegonero, contador; el verdugo se llama miembro de la justicia y el corchete criado; el fullero, diestro; el ventero, huésped; la taberna, ermita; la putería, casa; las putas, damas; las alcahuetas, dueñas; los cornudos, honrados.
Cuatro famosas alcahuetas para las mujeres y otros tantos alcahuetes para los hombres se dedicaban por entero a encontrar, en la capital y en las provincias, todo lo que de un modo o de otro podía satisfacer su sensualidad.
2) Que la capilla sirve de retrete, y detallarla de acuerdo con este uso. 3) Que las alcahuetas y los alcahuetes, en sus expediciones, tenían a matones bajo sus órdenes.
Un negro con cuello palomita y alpargatas negras se arrancaba los parásitos del sobaco, y tres «polacos» polacos, con gruesos anillos de oro en los dedos, en su jerigonza, trataban de prostíbulos y alcahuetas.
Qué arduo caminar entre palabras (alcahuetas de vacíos que condenan injusticias por afuera (mientras ves que la pasan tan a gusto los labios que las mientan...
La madre de Lucila acababa de caer en una miseria espantosa y fue por un azar extraordinario como aquella encantadora muchacha, que no había tenido noticias de su madre desde que se había escapado de su casa, se enteró de la desdichada situación: una de nuestras alcahuetas...
Para esta juerga necesita a quince muchachas, y todas entre los quince y los diecisiete años, ni más ni menos; tiene empleadas a seis alcahuetas en París y doce en las provincias para buscarle todo lo que sea posible encontrar de más encantador entre las de esa edad, y a medida que las encuentran las reúnen como en criadero en un convento en el campo del que es el dueño, y de allí sacan a las quince necesarias para su pasión, que practica regularmente cada quince días.
Alcahuetas, más que picadores a respecto de lo que se gasta más su caballería. Amigos como treguas, mientras duran las comodidades.
Un famoso pintor, a quien le habían encargado una Venus de hermosas nalgas, un año después, le pidió que le sirviera de modelo, porque decía, había estado buscando en todas las casas de alcahuetas de París sin haber encontrado lo que necesitaba.
Pero todo esto se deseaba refinado; transcurrió un año entero dedicado a tales de talles, se gastó muchísimo dinero, y he aquí las precauciones que se tomaron respecto a las ocho muchachas con el fin de disponer de lo más delicioso que podía ofrecer Francia: dieciséis alcahuetas inteligentes, con dos ayudantes cada una de ellas, fueron enviadas a las dieciséis principales provincias de Francia, aparte de otra que trabajaba sólo en París con el mismo objeto.
Prestaba tales servicios a más de quince alcahuetas, y cuando no lo ejercía, buscaba por su propia cuenta, corrompía todo lo que encontraba y lo mandaba en seguida a sus parroquianas.