alborotado


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alborotado, a

1. adj. Que se comporta con alboroto y excitación.
2. Que se comporta de manera precipitada por excesiva viveza llegó tan alborotado y distraído que no atendió a la primera parte de la conferencia. precipitado
3. Se refiere al pelo que está revuelto o enmarañado melena alborotada.

alborotado, -da

 
adj. Que obra precipitadamente y sin reflexión.

alborotado, -da

(alβoɾo'taðo, -ða)
abreviación
1. persona que se muestra inquieta y excitada un grupo de alumnos alborotados
2. persona que actúa de forma irreflexiva Corría alborotado, presa del pánico.
3. pelo que está revuelto y enmarañado Se bajó de la motocicleta con el pelo alborotado.
Traducciones

alborotado

ADJ
1. [persona] (= excitado) → agitated, excited; (= ruidoso) → noisy; (= precipitado) → hasty; (= impetuoso) → reckless; (= amotinado) → riotous
2. [período] → troubled, eventful
3. [mar] → rough
Ejemplos ?
Y éste no hallará camino llano, necesario es vaya cuesta arriba y cuesta abajo, y que padezca tormentas gobernando el navío en el mar alborotado; y teniendo todas sus andanzas encontradas con la fortuna, es forzoso le sucedan muchas cosas adversas, ásperas y duras para que él las allane.
El Príncipe, mi señor, que deste parque en la cuesta dando está con la ballesta lición y envidia al amor, como vuestro coche vio, contento y alborotado, a daros este recado, bella Anarda, me envió.
Llevaba un traje -siempre que con ella he soñado la he visto con el mismo,- gris azulado, de anchas mangas, que dejaban ver casi por entero los satinados brazos alabastrinos, los cabellos los tenía recogidos y húmedos, y el vello alborotado de su nuca blanca y rosa, era para mí como luz crespa.
De buena gana habría la tal alborotado el cotarro; pero como la escarabajeaba un gusanillo la conciencia, resolvió callar y vivir sobre aviso.
¡Ay, cuántas veces ha de llorar la fe violada y las mudanzas de los dioses, y ha de ver con asombro el mar alborotado por los negros huracanes el crédulo amante que ahora es dichoso oyendo tus doradas promesas, y confiando hallarte siempre fiel, siempre amorosa, porque no sabe que eres más voluble que el viento!
Mandábanlos él y Pileo, vástago de Ares, hijos del pelasgo Leto Teutámida. A los tracios, que viven a orillas del alborotado Helesponto, los regían Acamante y el héroe Piroo.
19 Llegó pues Gedeón, y los cien hombres que llevaba consigo, al principio del campo, á la entrada de la vela del medio, cuando acababan de renovar las centinelas; y tocaron las bocinas, y quebraron los cántaros que llevaban en sus manos: 20 Y los tres escuadrones tocaron las bocinas, y quebrando los cántaros tomaron en las manos izquierdas las teas, y en las derechas los cuernos con que tañian, y dieron grita: ¡La espada de Jehová y de Gedeón! 21 Y estuviéronse en sus lugares en derredor del campo: y todo el campo fué alborotado, y huyeron gritando.
Romea y la Berrobianco acababan de marchar de este teatro, dejando al público alborotado y con todos los síntomas del que se halla decidido a emprenderla con lo primero que le pongan delante hasta la llegada de las corridas, motivo esencial de tan inusitada efervescencia.
Caos de confusiones, angustioso espectáculo de males, furioso mar que ruge alborotado, do silba el huracán de las pasiones, do se oye el alarido desgarrado, y el eternal suspiro que elevan a la par los corazones.
Decidme qué gente es ésta que me parece que os ha alborotado su venida." "No tengo lugar de responderos –dijo doña Estefanía–, sólo sabed que todo lo que aquí pasare es fingido y que tira a cierto designio y efeto que después sabréis." Y aunque quisiera replicarle a esto, no me dio lugar la señora doña Clementa Bueso, que se entró en la sala vestida de raso verde prensado con muchos pasamanos de oro, capotillo de lo mismo y con la misma guarni ción, sombrero con plumas verdes, blancas y encarnadas, y con rico cintillo de oro, y con un delgado velo cubierta la mitad del rostro.
Diéronle otro sombrero al defendido, y don Juan, por cumplir lo que le había pedido, pasando otros algunos, aunque breves, comedimientos, le dejó sin saber quién era, y se vino a su casa, sin querer llegar a la puerta donde le habían dado la criatura, por parecerle que todo el barrio estaba despierto y alborotado con la pendencia.
Libre tú de la cólera divina, Viste anegarse el universo entero, Cuando las aguas por Jehová lanzadas, Impelidas del brazo justiciero, Y a mares por los vientos despeñadas, Bramó la tempestad; retumbó en torno El ronco trueno y con temblor crujieron Los ejes de diamante de la tierra; Montes y campos fueron Alborotado mar, tumba del hombre.