albornoz

(redireccionado de albornoces)

albornoz

(Del ár. al-burnus, capuchón.)
1. s. m. INDUMENTARIA Y MODA Prenda de vestir semejante a la bata y confeccionada con tela de toalla, que se usa después del baño.
2. INDUMENTARIA Y MODA Capa o capote con capucha.
3. TEXTIL Tela de estambre muy torcido y fuerte.

albornoz

 
m. Tela hecha con estambre muy torcido y fuerte, a manera de cordoncillo.
Especie de capa o capote con capucha, que usan los árabes y berberiscos.
Prenda de vestir larga, abierta y con mangas, que se usa para secarse después del baño.

albornoz

(alβoɾ'noθ)
sustantivo masculino
salida de baño un albornoz de toalla
Traducciones

albornoz

Bademantel

albornoz

bathrobe

albornoz

accappatoio

albornoz

župan

albornoz

badekåbe

albornoz

kylpytakki

albornoz

peignoir

albornoz

kupaći ogrtač

albornoz

バスローブ

albornoz

목욕 가운

albornoz

badjas

albornoz

badekåpe

albornoz

szlafrok

albornoz

badrock

albornoz

เสื้อคลุมอาบน้ำ

albornoz

bornoz

albornoz

áo choàng tắm

albornoz

浴衣

albornoz

хавлия

albornoz

浴衣

albornoz

SM
1. (= de baño) → bathrobe
2. (= prenda árabe) → burnous, burnouse
Ejemplos ?
Este enlace pudo estar motivado por el matrimonio entre Beatriz de Albornoz "la Rica hembra" (hija de Juan de Albornoz y señora de Moya), y Diego Hurtado de Mendoza (señor de Cañete) -celebrado en 1403-, que propició las relaciones entre los habitantes de ambas localidades, así como los enlaces matrimoniales entre los criados de albornoces y mendozas.
Puede decirse que en el siglo XVIII Moya entra en su decadencia. Desaparecen de estas tierras las familias de los Albornoces, Cabreras, Carrillos y Pachecos.
Piense usted en Zorrilla: ¿Qué hubiera sido de Zorrilla sin catedrales, sin castillos, sin callejas, sin dagas, sin chambergos, sin tocas, sin huríes, sin albornoces?
Con las piernas cruzadas sobre su esterilla, grave el talante y pensativa la mirada, Abdalá el Susi ve llegar los camellos agobiados bajo tremendas cargas con grandes manchones de alquitrán en su piel, para defenderlos de la sarna; pasan los cadíes de las tribus, en visita de ceremonial al Alto Comisionado, revestidos por magníficos albornoces escarlatas.
Abría la marcha un bandido de larga lanza apoyada en el estribo de su potro. Por momentos, los beduinos se confidenciaban, acercando las cabezas protegidas por albornoces listados de brillantes colores.
Los cascos y coseletes de la indómita Cantabria, de los fieles castellanos las dobles cueras y calzas; las fulgentes armaduras, de los infanzones gala, del ligero valenciano los zaragüelles y mantas; de chistosos andaluces los sombrerones y capas, y las chupas con hombreras y con caireles de plata; los turbantes granadinos, jubas, albornoces, fajas; los terciopelos y sedas de vestes napolitanas; de la Bélgica los sayos con sus encajes y randas; los milaneses justillos con las chambergas casacas, y las esplendentes plumas teñidas de tintas varias, con los arcos y las flechas que el cacique indiano gasta, forman un todo indeciso que cubre la extensa plaza de movibles resplandores, de confusión bigarrada.
Pasan las yuntas de bueyes y los rebaños de moruecos, y las cabras saltarinas, y las cargoneras del valle, y los campesinos de la vega, y los cadíes envueltos en sus magníficos albornoces escarlatas, con los bordes revestidos de una trencilla de oro, cantan los muecines a la hora eterna el pregón de la oración, y hace bailar el buñuelero sus buñuelos en la sartén, y Abdalá el Ladrón está allí, sentado sobre su polvorienta esterilla amarilla, repitiéndose por milésima vez.
¿Y la calle del Cairo, que es una calle egipcia como en Egipto, unos comprando albornoces, otros tejiendo la lana en el telar, unos pregonando sus confites, y otros trabajando de joyeros, de torneros, de alfareros, de jugueteros, y por todas partes, alquilando el pollino, los burreros burlones, y allá arriba, envuelta en velos, la mora hermosa, que mira desde su balcón de persianas caladas?
Pero fijaos en que aquella juventud de izquierda fue la primera en declararse defraudada cuando, lo que pudo ser ocasión nacional del 1931, se resolvió en una ocasión rencorosa de represalia zafia, persecutoria y torpe, en que pronto se sobrepuso a la alegría colectiva del 14 de abril el viejo anticlericalismo sectario y pestilente de los Albornoces y de los Domingos.
Por otra parte, el proceso de batanado también se efectuaba en las instalaciones existentes en la localidad y el trabajo comercial lo realizaban mercaderes de los que, en 1752, se censaron 17 “tratantes en albornoces y senojiles”.
En el cuarto de los niños se utilizan para sujetar prendas, juguetes, muñecos de trapo, etc. mientras que en el baño su función es la de sostener albornoces y toallas.
El spa ofrece masajes en aceites infusionados con piedras preciosas (diamante, rubí o zafiro), una carta de albornoces, máscaras faciales de hidratación, sales exfoliantes y ducha de chorros.