albahaca


También se encuentra en: Sinónimos.

albahaca

(Del ár. al-habaqa.)
s. f. BOTÁNICA Planta labiada, aromática, originaria de Asia, con hojas de un verde brillante, y de flores blancas o rojizas, que se emplea como condimento y con fines medicinales. alábega
NOTA: Nombre científico: (Ocimum basilicum.)
NOTA: También se escribe: albaca

albahaca

 
f. bot. Planta anual aromática de la familia labiadas (Ocimum basilicum), de hojas verdes lanceoladas y flores blancas, que se usa como condimento. Es originaria de Asia.

albahaca

(alβa'aka)
sustantivo femenino
ver albaca
Sinónimos

albahaca

sustantivo femenino
Traducciones

albahaca

Basilikum, Basilienkraut

albahaca

basil

albahaca

basilico

albahaca

bazalka

albahaca

basilikum

albahaca

basilika

albahaca

bosiljak

albahaca

バジル

albahaca

바질

albahaca

basilicum

albahaca

basilikum

albahaca

bazylia

albahaca

basilika

albahaca

ใบโหระพา

albahaca

fesleğen

albahaca

rau húng quế

albahaca

罗勒属植物, 罗勒

albahaca

Босилек

albahaca

羅勒

albahaca

SFbasil

albahaca

f. sweet basil.
Ejemplos ?
A este ajoblanco estándar es muy habitual añadirle trozos de frutas y hortalizas de temporada como pepino, pera, melón, albahaca o incluso trozos deshuesados de conejo asado a la brasa.
El día de San Roque (16 de agosto) se celebra fiesta desde tiempo inmemorial, dándose una misa en la ermita a las siete de la mañana y subiendo de nuevo, a la caída del sol, al objeto de orar ante el santo y conseguir la albahaca y la calabaza.
Abrótano hembra Santolina chamaecyparissus Abrótano macho, Cidronela Artemisia abrotanum Acedera Rumex acetosa Achicoria, Amargón Cichorium intybus Ajedrea Satureja montana Ajo Allium sativum Albahaca Ocimum basilicum Alcaravea Carum carvi Angélica Angelica archangelica Anís Pimpinela anisum Apio de montaña...
Sus Ewe son itamo real, lechuga, peregun blanco, atiponlá, mejorana, mazorquilla, mora, flor de agua, meloncillo, hierba añil, berro, verbena, malanguilla, paragüita, prodigiosa, helecho, cucaracha, malanga, canutillo, albahaca, hierba buena, botón de oro, hierba de la niña, carqueja, diez del día, bejuco de jaiba, bejuco ubí macho, bejuco amargo, verdolaga, jagua, limo de mar, aguacate, ciruela.
Corre al jardín, y, sin temer espinas ni gusanos, troncha con los dientes ratonescos capullos de rosa imperial, y desguaza con aquellas manitas que con las flores se confunden, copos de caracucho blanco y de albahaca.
Ésta -que se llamaba Margarita- se crió de milagro; el padre la alimentó con vasitos de leche y sopas, ayudado de las vecinas compasivas, que eran todas en aquel barrio del Jardín, y jugando con recortes de suela, retazos de cordobán, leznas y martillos, la muchacha creció; fue espigando, formándose, engruesando, echando carnes y lozaneando lo mismo que albahaca en tiesto o rosa en rosal.
Rosario había preparado previamente la reja, y brillaban en los limpios tiestos recién regados la verde albahaca, algunos grandes clavelones que amenazaban romper a su peso los cimbradores tallos, y el jazmín, limpio de hojas secas, que se retorcía en floridas ramificaciones por entre los renegridos hierros.
Enseguida que venga Braulia... Violeta: modestia. Clavel: pasión, y no hay más flores... Si querés le pongo albahaca... FORTUNATO. -Eso pa después...
Verde que te quiero verde, verde viento, verde ramas. Los dos compadres subieron. El largo viento dejaba en la boca un raro gusto de hiel, de menta y de albahaca. ¡Compadre!
Al un lado estaba un banco de tres pies y al otro un cántaro desbocado con un jarrillo encima, no menos falto que el cántaro; a otra parte estaba una estera de enea, y en el medio un tiesto, que en Sevilla llaman maceta, de albahaca.
No sabían por qué sería, pero bien veían que el viejo respetaba más al muchacho que el muchacho al viejo; ni por qué sentían una alegría muy sabrosa por dentro; ni mucho menos de dónde salía un olor que trascendía toda la casa: aquello parecía de flores de naranjo, de albahaca y de romero de Castilla; parecía de incensio y del sahumerio de alhucema que le echan a la ropita de los niños; era un olor que los Peraltas no habían sentido ni en el monte, ni en las jardineras, ni en el santo templo de Dios.
El verano trajo consigo, como suele suceder después de las grandes lluvias, un período de sequía bastante largo, y pudieron don Bernabé Videla y sus vecinos comprobar otra ventaja de las numerosas zanjas cavadas en sus estancias: mientras que en las lomas quedaban solamente brezas de cardo y trébol, suficientes apenas para que no muriesen de hambre las ovejas, y en los cañadones sin sanear, pastos duros y resecos, en el fondo y en las faldas de todas las zanjas grandes y pequeñas que en conjunto venían, por su multiplicidad, a representar una regular extensión de tierra, crecían con lozanía y se conservaban verdes como albahaca, gramillas y otras plantas apetecidas, por su sabor y su frescura, por la hacienda.