alarmado


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Sinónimos

alarmado

, alarmada
Ejemplos ?
-Véalo usted. Y don Zacarías señala con el dedo las palabras del Galignani's Manager que tanto le han alarmado. -¿Qué Inquisición ni qué niño muerto?
Dispón lo que quieras, y eso habrá de hacerse... No quiero ocultarte que desde hace días me siento morir. Alarmado Próspero, dijo: -¿Qué os duele, padre?
—¿Gemelos de teatro? ¡No! —exclamó, alarmado—. ¿Qué supone que pueda hacer yo con unos gemelos de teatro? Y acto seguido se volvió impaciente para mirar hacia el escenario.
“Con decisión “A conquistar “Nuestra emancipación.” DON JULIÁN (Poniéndose en pie con viveza al comenzar el canto y el rumor de combate.) (Lo mismo hacen Marta y Juan.) (Alarmado.) ¿Qué oigo?
El vicerrector, alarmado de la manera como se propagaba la epidemia vaga de que he hablado, celebró una consulta médica con el doctor, y ambos de acuerdo establecieron como sistema curativo la dieta absoluta, acompañada de una vigilancia extrema para evitar el contrabando.
Durante un tiempo considerable permanecí en la actitud en la cual este convencimiento me había invadido, sentado en la cama mirando fijamente al vacío, absorto en recordar las escenas e incidentes de mi fantástica experiencia. Sawyer, alarmado por mis miradas, estaba mientras tanto preguntándome angustiado qué me pasaba.
Mientras llegaba este caso, nombrolo el virrey capitán de su guardia de caballería, y poco después diole el mando del regimiento dragones de María Luisa, creado para impedir que desembarcasen en la costa los ingleses de la escuadrilla que, a las órdenes de Hugo Seymur, traían alarmado al país.
La costumbre de sofocar en un respetuoso silencio estos sentimientos pudo contener a mis representados en medio de las justas esperanzas que los halagan, y si hombres enemigos del bien de su país no los hubiesen alarmado con el aparato de una verdadera agresión, seguiría agitándose la gran causa de la Provincia sin intervención de los principales autores que deben concurrir en ella.
- Sí -contestó riendo-, respira y... besa. El padre, alarmado, se acercó a mí, yo volví a cerrar los ojos y procuré no moverme. -¡Como todos!
Una noche estábamos (como siempre cuando mi madre había salido) sentados, en compañía del metrito, del pedazo de cera, de la caja que tenía la catedral de Saint Paul en la tapa y del libro del cocodrilo, cuando Peggotty, después de mirarme varias veces y abrir la boca como si fuera a hablar, sin hacerlo (yo pensé sencillamente que bostezaba; de no ser así me hubiera alarmado mucho), me dijo cariñosamente: -Davy, ¿te gustaría venir conmigo a pasar quince días en casa de mi hermano, en Yarmouth?
Pregúntele al cabo Rocha que ha sido testigo de sus moles en movimientos rápidos y feroces que hasta lo hicieron rezar. -¡Es cierto, mi coronel! ¡Es cierto! - agregó el cabo alarmado.- ¡Ya vienen! ¡Los oigo! ¡Preparemos las bazucas!
Había corrido el rumor por la Universidad de que la calle Tirechappe había sido particularmente devastada por la enfermedad, y era allí precisamente en donde residían, en su feudo, los padres de Claude. Acudió alarmado el joven estudiante a la casa paterna y se encontró con que los dos habían muerto la víspera.