alarido

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alarido

1. s. m. Grito muy fuerte a causa del dolor, terror, rabia, alegría o cualquier otra sensación o sentimiento un profundo alarido rompió la paz de la noche. bramido, chillido
2. MILITAR Grito de guerra al entrar en batalla el alarido de los moros alertó a las tropas cristianas.

alarido

 
m. Grito de guerra de los moros al entrar en batalla.
Grito lastimero en que se prorrumpe por algún dolor, pena o conflicto.

alarido

(alaˈɾiðo)
sustantivo masculino
1. grito desgarrador los alaridos de las víctimas
2. grito fuerte los alaridos de los admiradores
Sinónimos

alarido

sustantivo masculino

alarido:

bufidoclamor, berrido, auillido, chillido, grito, bramido,
Traducciones

alarido

clameur, cri

alarido

urlo

alarido

SMshriek, yell
dar alaridosto shriek, yell
Ejemplos ?
Añádase a esto, el zumbido de las flechas que cruzan el espacio, el silbido de las balas que atraviesan los aires, los gritos de los heridos, el llanto de los niños, el clamor de las mujeres, los gemidos de los moribundos, junto con los alaridos salvajes de los bárbaros, y aún así se tendrá una idea imperfecta del espectáculo aterrador, horrible y espantoso, que presentará la población del fuerte Espíritu Santo, en aquella noche inolvidable en la historia de la humanidad.
V Nos quedamos los dos frente a frente en el coche, que partió a toda velocidad hacia Moscú, seguido al galope, entre alaridos y traquetreos, por toda la patulea de cocheros.
5.38. Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos. 5.39.
Y los alaridos se volvían tan espantosos, que no obstante las carcajadas lanzadas despiadadamente por los conquistadores ante el brillo del oro que iban acumulando, algunos de ellos no dejaban de estremecerse.
Repitieron esto muchas veces, reforzando las voces y los alaridos, y luego le volvieron a la tienda, donde había quedado Alí Bajá, el cual, con el cadí y Hazán, se encerraron en ella por espacio de una hora solos.
Casi al mismo tiempo que ellos en la calle, aparecieron en sus respectivos balcones la mujer de Bolina, rodeada de sus nietos, y la del pobre Tuerto, sola, desgreñada y dando alaridos de desconsuelo.
Si el monarca, en vez de prestar oídos al cortesano, hubiera sentido el alma de la Francia que rugía en aquellos alaridos, si hubiera auscultado sus vibraciones que exigían libertad, igualdad, fraternidad, habría ahorrado para su pueblo las sangrientas, las horrendas y dolorosas escenas del terror; sus conciudadanos, la posterioridad y la humanidad entera, le habrían levantado de un momento perenne de gratitud y de admiración, y habría perpetuado el recuerdo de la redención pacífica y grande, un pueblo tan grande como sus anhelos.
Al llegar al fementido buhardillón en que le conocimos, trancó la puerta por dentro, sentóse con dificultad sobre un casi invisible taburete de pino, cargó la pipa, encendióla, chupó; y cuando espesas nubes de humo le envolvían la cabeza, la dejó caer entre sus nervudas, angulosas y curtidas manos, después de afirmar los codos sobre las rodillas. Así permaneció largo rato, oyendo los alaridos que de vez en cuando lanzaba la mujer del Tuerto en el buhardillón contiguo.
Los imponentes de la Caja de Depósitos y algunas monjas sin celda, pan ni abrigo. Trabucazos, alaridos y protestas más lejos. Los comunistas andaluces .
Mientras cambiábamos así nuestras promesas oíamos los alaridos de mamá que debían ser violentos, pero que nos llegaban con una sonoridad inerte y sin eco, como si no pudieran traspasar en más de un metro el ambiente que rodeaba a mamá.
En esto inundaron la estancia más de cincuenta hombres y mujeres, armados con palos, puñales y pistolas, dando tremendos alaridos y lanzando fuego por los ojos.
¿Ni se percibe más el escándalo de asfaltos rotos? ¿Ni los cláxones ni los suspiros desiertos ni los alaridos candentes ni el misterio de las lucubraciones fallidas?