alamín

(redireccionado de alamines)

alamín

(Del ár. al-amin, fiel, síndico.)
s. m. HISTORIA Oficial que, antiguamente, contrastaba las pesas y medidas y tasaba los víveres.

alamín

 
m. Oficial que contrastaba las pesas y medidas y tasaba los víveres.
Alarife diputado antiguamente para reconocer obras de arquitectura.
Juez de riegos.
Ejemplos ?
Los 72 jurados no tenían voto en el concejo y tenían a su cargo la vigilancia de la ciudad y el orden público, mandaban a los alamines, que eran los encargados de tasar los comestibles, y a los almotacenes, que velaban por la exactitud de pesas y medidas, y también a los alarifes, que atendían a los edificios.
Aparte de los enfrentamientos dentro de la familia real, la aristocracia granadina presentaba otras divisiones, como la rivalidad que adquirió tintes legendarios entre la familia de los zegríes (fronterizos o defensores de la frontera) y la de los abencerrajes (Banu Sarray, o sea, hijos del talabartero). También se registraron enfrentamientos entre los Alamines, los Venegas y los Abencerrajes en 1412.
da a los alamines, jurados, aljamas y singulares de sus lugares, para ordenar síndico, actor y procurador de los censales de cierta cuantía el 22 de abril de 1445, ante Mateo Stefani, y Juan de Prades o Pratis a una con Pedro Navarro, su Connotario.
El 26 de julio de 1445 el Título de la Licencia otorgada el 22 de abril de 1445 por Hugo de Cardona, Señor del Valle de Guadalest, Confrides, y otros, a los alamines, jurados, aljamas, y singulares de estos lugares, para cargarse ciertos censales, ante Mateo Stephani, Notario Público de Valencia y por toda tierra.
Cano Piedra y Garzón Cardenete recogen el dato de la profesión de "olleros" que aparece en una Real Cédula fechada de 1492, como únicos representantes del gremio de alfareros de entre los veinticinco alamines granadinos.
También se dispuso que la sal de las Salinas de Rosío y de Poza de la Sal no fuera vendida por los alamines, que la sal de las Salinas de Añana circulara por sus términos, que los alvareros que recaudaban la alvarería de las Salinas de Atienza no echaran sal en las casas para que los vecinos del municipio pagasen la pena correspondiente, y que la sal que los salineros vendieran no fuera de la prohibida.