aladar

aladar

s. m. Cabello que hay a cada lado de la cabeza y cae sobre cada una de las sienes.

aladar

 
m. Porción de cabellos que caen sobre cada una de las sienes.
Ejemplos ?
Baylene añadió que para ellas era casi imposible mantener el paso, debido a que Kron, líder de la horda, un iguanodonte muy fiero y despiadado, intenta que la manada avance rápido. Aladar se adelanta y llega donde están Kron, su hermana Neera y su segundo al mando, Bruton.
Aladar le sugiere a Kron disminuir el paso, pero el no le hace caso. Caminando en largos y calurosos días por el desierto y expuesta a los ataques de los Velociraptores, la horda de Kron cada día se pone más cansada.
En el desierto se encuentran con una manada de Velociraptores que intentaban atacarlos, posteriormente se encuentran con una horda de dinosaurios (Parasaurolophus, Struthiomimus, Pachyrhinosaurus, Stygimoloch, Styracosaurus, Microceratops e Iguanodon) que buscan desesperadamente un lugar donde emigrar y vivir en paz, pues el agua y la comida empiezan a escasear (posiblemente debido al impacto del meteorito). Aladar se encuentra con tres dinosaurios, Eema, una Styracosaurus, Baylene, una Giraffatitan, y Url, un joven Ankylosaurus y mascota de Eema.
Una noche, Aladar contempla el cadáver de un estrutiomimo, que probablemente haya muerto de cansancio. Aladar se adelanta, mientras la manada de velociraptores desciende a alimentarse con el animal.
Kron, nota que el lago se ha secado y manda a Bruton y a otro iguanodonte a buscar agua. Kron y la manada avanzan rápido, dejando atrás a Baylene, Eema, Url, Aladar y los lémures.
Sin embargo, Zini y Suri percibieron la presencia de otro mundo atrás de un deslizamiento de rocas. Aladar golpea la pared de rocas, pero las rocas no ceden.
Las pruebas supusieron la consagración de dos esgrimistas: el italiano Edoardo Mangiarotti, con tres preseas en distintas modalidades, y el magiar Aladar Gerevich con el tercero de sus seis oros consecutivos en sable.
Eema está tan sedienta que no puede avanzar. A Zini y a Aladar se les ocurre que debe haber agua debajo de la superficie. Él y Zini ayudan a Baylene a abrir un hoyo, al momento que agua fresca sale a borbotones.
Áladar se escabulle, pero el carnotauro detecta la presencia de él y lo sigue. Aladar por fin encontró a la manada y vio que Kron, indignado porque la salida estaba bloqueada, empujaba a los pequeños huérfanos para que treparan las rocas y les obligaba a la horda que los siguieran.
Baylene de repente divisa a Bruton entre la tormenta. El gentil Aladar lo aloja en la cueva. Bruton, poco a poco, se deja llevar por la amabilidad de sus nuevos amigos, Plío lo ayuda poniéndole el nectar de una planta que veia crecer en su isla.
En ese momento mientras duermen los Carnotaurus encuentran la cueva y se dirigen hacia ella, Aladar se despertó por los temblores que provocaron los Carnotaurus.
En silencio intentaron evacuar a sus amigos, pero una roca se desprendió atrayendo la atención de los carnotauros, los cuales vieron a Aladar por las luz de un relampago.