alabastro

alabastro

(Del lat. alabaster < gr. alabastros.)
1. s. m. MINERALOGÍA Piedra blanca, translúcida y compacta, fácilmente tallable, que se utiliza en escultura y en la fabricación de objetos ornamentales.
2. alabastro oriental MINERALOGÍA Variedad fina de alabastro, calcáreo, de color blanco amarillento, que se utiliza en arquitectura.
3. alabastro yesoso MINERALOGÍA Mineral de yeso, translúcido y compacto, usado para fabricar baldosas y confeccionar objetos de adorno.

alabastro

 
m. mineral. Roca blanca y translúcida, formada por sulfato de calcio.
alabastro oriental Variedad de mármol susceptible de hermoso pulimento.
alabastro yesoso Aljez compacto y translúcido.

alabastro

(ala'βastɾo)
sustantivo masculino
piedra blanca y translúcida parecida al mármol una talla de alabastro
Traducciones

alabastro

albâtre

alabastro

alabastro

alabastro

alabaster

alabastro

alabastro

alabastro

Alabaster

alabastro

albast

alabastro

alabaster

alabastro

Алабастър

alabastro

Alabast

alabastro

Alabasteri

alabastro

하얀

alabastro

Alabaster

alabastro

SMalabaster
Ejemplos ?
Sus labios, encendidos y rojos parecían recortados hábilmente de un paño de púrpura por las invisibles manos de un hada. Su tez era blanca, pálida y transparente como el alabastro de la estatua de un sepulcro.
Uno es un púrpura maravilloso, otro del color del oro; aquél de un blanco más brillante que el alabastro y la nieve, y así los demás colores, que son tantos y de tal belleza que los que aquí vemos no pueden serles comparados.
Y ebria con la grandeza floreciente de apoteosis, triunfos y ovaciones de olímpico esplendor, volvió indolente a alojar en palacios sus legiones y su plebe a bañar públicamente de alabastro y de pórfido en tazones.
Este saber que nada era lo cierto, sino un soporte de fugaz intento por alcanzar estrellas de alabastro y nada en pos de fingir la liviandad del alba… No fue sorpresa de las redes embusteras sino retornos de las lánguidas quimeras… 21 No sé que soledad era ese grito que enturbiaba la voz de mi conciencia y me anudaba en un eco irreversible a las sepias caricias de otros tiempos de anarquista soñoliento.
al conjuro de tu acento, lejos viaja el pensamiento por País de Sueños y Hadas; y en las frondas encantadas del jardín de las Estrellas, ha de cortar las más bellas, ante el asombro del Astro, para decorar con ellas tu garganta de Alabastro.
La flor cierra los labios: calla el mundo, en luz se rompe en lo infinito el astro; y del negro horizonte en lo profundo, sube la niebla en olas de alabastro.
Era su garganta de alabastro, ondulosa, y sus lindísimos hombros perdían casi su redondez, deslizándose en sus contorneados brazos perfectamente armonizados con su regularmente abultado seno, donde azulaban las trasparentes venas, y lo bien formadas de sus blanquísimas espaldas.
Una doncella, digo, por quien decían todas las curiosas lenguas, y afirmaban los más raros entendimientos, que era la de más perfecta hermosura que tuvo la edad pasada, tiene la presente y espera tener la que está por venir; una por quien los poetas cantaban que tenía los cabellos de oro, y que eran sus ojos dos resplandecientes soles, y sus mejillas purpúreas rosas, sus dientes perlas, sus labios rubíes, su garganta alabastro; y que sus partes con el todo, y el todo con sus partes, hacían una maravillosa y concertada armonía, esparciendo naturaleza sobre todo una suavidad de colores tan natural y perfecta, que jamás pudo la envidia hallar cosa en que ponerle tacha.
Los corpiños eran bajos, pero la camisa alta, plegado el cuello, con un cabezón labrado de seda negra, puesta una gargantilla de estrellas de azabache sobre un pedazo de una coluna de alabastro, que no era menos blanca su garganta; ceñida con un cordón de San Francisco, y de una cinta pendiente, al lado derecho, un gran manojo de llaves.
CIPIÓN.—Lo que yo he oído alabar y encarecer es nuestra mucha memoria, el agradecimiento y gran fidelidad nuestra; tanto, que nos suelen pintar por símbolo de la amistad; y así, habrás visto (si has mirado en ello) que en las sepulturas de alabastro, donde suelen estar las figuras de los que allí están enterrados, cuando son marido y mujer, ponen entre los dos, a los pies, una figura de perro, en señal que se guardaron en la vida amistad y fidelidad inviolable.
Isabela, que estaba suspensa y atónita de ver la humildad y dolor de Ricaredo, que como a su esposo le amaba, no entendió lo que la reina le mandaba, antes comenzó a derramar lágrimas, tan sin pensar lo que hacía, y tan sesga y tan sin movimiento alguno que no parecía, sino que lloraba una estatua de alabastro.
Me fijé luego en la ventana, y en el momento mismo en que vi el gran reloj de mármol negro con su muestra de alabastro y volante montado por fuera, colgando de la mano de una figura de bronce, sostenido por un hilo de metal dorado, comprendí a qué se refería la angustia horrible que había venido sintiendo en los días y las noches anteriores: ¡ah, indudablemente era el terror irrazonado, siniestro y lúgubre del año que iba a comenzar!