Ejemplos ?
Lo más que yo pude hacer fue dar en ellos mil besos y, lo más delicado que yo pude, del partido partí un poco al pelo que él estaba; y con aquél pasé aquel día, no tan alegre como el pasado.
Corrales se echo para atrás, enroscó el cuerpo, hundió la cabeza entre los hombros, y mirando a su adversario con sus ojos chiquitos, llenos de malicia, esperó el ataque con las manos en postura. Jacques debutó por un revés, que fue hábilmente parado; una finta en tercia, seguida de un amago al pelo, no obtuvo mayor éxito.
Sus gasas caían, sus flores vertían arroyitos de tintes de colores sobre los pobres ropajes empapados en menos que se cuenta, y adheridos al cuerpo. Los armazones se pegaban al cuello, al pelo, en grotescas formas de caricatura.
Pero no iba solo, como creía; lo acompañaba el minúsculo elfo, montado en una enrollada hoja seca de tilo que se había adherido al pelo del criminal mientras enterraba a su víctima.
-Pos mira, ya que me tomas por loro, te voy a repetir lo que esta mañana dijo en mi tienda una persona que es de tu gusto desde el tacón al pelo, una presonita que a valerte a ti, la tendrías engarzá en oro de ley y corgaíta al cuello con una felpa granate.
Don Ramón Castilla fue hombre que hasta a la Academia de la Lengua le dio lección al pelo, y compruébolo con afirmar que desde más de veinte años antes de que esa ilustrada corporación pensase en reformar la ortografía, decretando que las palabras finalizadas en ón llevasen ó acentuada, el general Castilla ponía una vírgula tamaña sobre su Ramón.
El bergantón le dixo dos por tres, que mentia; y si no lo ha v. merced por enojo, se tornaron á enbedijar, y andaban al pelo. El licenciado, que vió la barahúnda, echólo á doce: El hermanillo cascó la mollera al cuñado; todos andaban hechos una pella, y al estricote.
Se procuró barreños y tarros nuevos, muchas colodras y zarzos más capaces. Y llegó a tal punto su esmero, que barnizó con aceite los cuernos a las cabras, y al pelo le sacó lustre.
Es público y notorio que en más de cien sangrías que lleva hechas en el pueblo a los animales de sus vecinos, a la oreja, al pelo y al rabo, que es la más difícil, no se le ha desgraciado una sola res.
¡Qué había hecho, ay mi madre! ¡Un hombre, y ella que estaba determinada a no tocar ni al pelo de la ropa a ninguno! ¡Ella, la escarmentada, el gato escaldado, la del aprendizaje cruel y definitivo!
Lista de mercancías, adjunta al artículo 8º Animales de todas clases.- Arados y barrotes de hierro, sueltos.- Arroz.- Cacería y huevos frescos.- Azogue.- Carbón de piedra.- Carnes frescas, saladas y ahumadas.- Casas de madera y de hierro.- Cueros al pelo.- Cuernos.- Chile o pimiento colorado.- Dibujos y modelos de máquinas grandes...
Gastaba más orgullo que piojo sobre caspa, y en cuanto a pretensiones de ciencia y suficiencia era de la misma madera de aquel predicador molondro que dio comienzo á un sermón con estas palabras: "Dijo nuestro Señor Jesucristo, y en mi concepto dijo bien...";de manera que si hubieran discrepado en el concepto, su paternidad le habría dado al hijo de Dios una leccioncita al pelo.