al otro lado de

Traducciones

al otro lado de

across

al otro lado de

عَبْرَ

al otro lado de

přes

al otro lado de

tværs over

al otro lado de

über

al otro lado de

απέναντι

al otro lado de

yli

al otro lado de

preko

al otro lado de

・・・を横切って

al otro lado de

...을 가로질러서

al otro lado de

over

al otro lado de

tvers over

al otro lado de

przez

al otro lado de

através de

al otro lado de

через

al otro lado de

tvärsöver

al otro lado de

ข้าม

al otro lado de

karşıya

al otro lado de

qua

al otro lado de

横跨
Ejemplos ?
Pero aquellos que no hayan cometido más que faltas que pueden ser expiadas, aunque muy graves, como la de haberse dejado dominar por la ira contra su padre o su madre o haber matado a alguien en un arrebato de cólera y que han hecho penitencia toda su vida, es necesario que sean precipitados al Tártaro, pero después de haber permanecido un año en él, el oleaje los devuelve a la orilla; los homicidas son enviados al Cocitos, y los parricidas al Puriflegeton, que los arrastra hasta cerca de la laguna Aquerusiades; allí llaman a gritos a los que mataron o contra quienes cometieron actos de violencia, y los conjuran a que les permitan pasar al otro lado de la laguna y los reciban...
Entonces los franceses nos decían, por boca de su oráculo Boileau: Allá, un coplero, al otro lado de los Pirineos, sin peligro de que le silben, acumula en un día, sobre la escena, años enteros; allá, el héroe de un espectáculo bárbaro, grosero y tosco, suele aparecer niño en el primer acto y anciano en el último.
STAUFFACHER.––Landenberg intima al padre a que inmediatamente entregue al fugitivo, y como el buen anciano juraba con verdad que no tenía de él noticia alguna, el gobernador llama a los verdugos... WALTHER.––(Se levanta y quiere llevarle al otro lado de la escena.) ¡Oh!
No puedo resignarme a vivir en la ociosidad de mi patrimonio, a malgastar en vulgares ocupaciones mis florecientes años, mientras otros jóvenes caballeros se agrupan en torno al estandarte de Habsburgo para recoger el lauro. Al otro lado de estas montañas existe un mundo donde algunos alcanzan fama inmortal con sus proezas.
Un gran resplandor rojo pasaba por encima de ella al soplo del viento que venía por la puerta entreabierta. Al otro lado de la chimenea, un joven de cabellera rubia la miraba silenciosamente.
El Delirio de los extranjeros se aferró a la mina inagotable, diezmando sádicamente millares de vidas, para extraer, con trabajos forzados, todo el oro del Distrito y la sangre de los pulmones del Pueblo Austral, empujando con golpes de aceros vuelto máquinas y la ruda fortaleza de músculos reclutados en los pueblos paramunos, convoyes de oro, con destino al extranjero, al otro lado de los mares.
-Vemos muy rara vez a nuestro visitante de hoy -dijo dirigiéndose a míster Wickfield, sentado al otro lado de la mesa (qué contraste entre las dos cabeceras)-, y si usted no tiene inconveniente podríamos beber uno o dos vasos de vino a su salud.
Donde el romano vence, habita: para estos cambios de domicilio se alistaban voluntariamente sus hijos, y abandonando su altar doméstico, les seguía al otro lado de los mares el anciano convertido en colono.
Y, en la quinta narración, se refirió a otro que se hacía atar fuertemente el glande con una cuerda, al otro lado de la habitación una mujer desnuda se pasaba entre sus muslos el extremo de la cuerda y tiraba de ella hacia adelante, mientras presentaba las nalgas al paciente, descargaba así.
El agente Rolando Salvador Rubio Choc lo condujo al otro lado de la calle y, sosteniéndolo de un brazo contra la pared, le disparó en el pecho a corta distancia.
En Caimaco al otro lado de Itata y á la distancia de tres leguas de este Campamento se halla situada la división de Urrejola, cuya verdadera fuerza no he podido averiguar así por la variedad de los partes como por la ignorancia de los espías.— En Cuchacucha hacienda del citado Urrejola distante tres leguas de este punto y cerca del Rio Nuble, tuve aviso fidedigno de estarse reuniendo fuerzas considerables al enemigo.—Determiné atacar este punto con preferencia al de Caymaco, no solo por haver rio que atravesar, sinó porque lo escabroso del terreno era mas á proposito para las maniobras de Infantería, que se puede decir es la única fuerza de esta división por la falta de caballos al paso que los enemigos tienen muchos y en el mejor estado.
Que vaya la filosofía al otro lado de los Pirineos y del Rin, que a nosotros, para ser felices y libres, maldita la falta que nos hace el tal rerum cognoscere causas.