Ejemplos ?
Se le paseó de balneario en balneario; se le arrastró de sanatorio en sanatorio, de playa en playa, de altitud en altitud; se le sometió a rigores espartanos, y, como quiera que la ciencia afirmaba que a veces el dolor despierta y fortifica, se llegó al extremo de azotarle con unas varitas delgadas, iguales a las que sirven para batir la crema, mientras la madre, que no quería presenciar la crueldad, se refugiaba en un cuarto interior, tapándose con algodón los oídos...
El matadero de la Convalecencia o del Alto, sito en las quintas al Sud de la ciudad, es una gran playa en forma rectangular colocada al extremo de dos calles, una de las cuales allí se termina y la otra se prolonga hacia el Este.
Simultáneamente emprendieron una intensa labor de prensa el exterior; gestionaron ante sus gobiernos protección de sus intereses; suspendieron las ventas de sus productos a crédito y retiraron de los bancos sus depósitos, ocasionando con todo esto que la reserva monetaria bajara considerablemente. Sin embargo, no lograron hacerla descender al extremo de producir una crisis grave en la vida económica del país.
Álvarez, o Fonseca, más apasionado, había llegado al extremo de querer conocer la vera effigies de su amigo; y quedaron, no sin contestarse por escrito la parte casi ridícula de esta debilidad, quedaron en enviarse mutuamente su retrato con la misma fecha...
Proudhon llega al extremo de ser derrotado hasta por Bastiat, y entra en un cómico furor cada vez que el adversario le asesta algún golpe.
4 de agosto de 1890 Conciudadanos: Bienvenidos seais a ocupar el puesto que vuestro deber os señala; bienvenidos seais a tomar participación en esta verdadera revolución política y social. Este país había llegado al extremo de ver comprometido el honor nacional.
Cuando un pueblo llega al extremo de degradación y miseria en que nosotros nos vemos, nadie puede reprobarle que eche mano a las armas para salir de un estado tan lleno de oprobio.
No recuerdo qué fechoría cometió Rafaelito el día que su padre le castigó privándole de salir a paseo, pero sé que el niño estaba muy contrariado; y como al extremo de la calle viera el bosque y se sintiera atraído y con deseos de correr por entre los árboles, se fue acercando a la puerta, andando de puntillas por no meter ruido; se escurrió, y a los pocos instantes se halló en campo libre.
Este sendero estaba cerrado al fondo por un murallón de roca, pero cubierto también de una alfombra de musgo, y allí, al fondo, derribado sobre el roquedal, se veía un tronco podrido, tan deshecho, que no podía precisarse a qué especie vegetal pertenecía. Y de este tronco arrancaba un tallo, y al extremo de este tallo...
Esos sacrilegos españoles, ple- gué á Dios, y hago testigos á los ángeles y á toda la corte ce- lestial, que á todo trote caminan al extremo de su total ruina.
En el cuello un ojal largo figurado con seda celeste, puesto un botón al extremo de atrás, y las puntas de la casaca tomadas por una precilla del propio paño con dos botones.
Allí criaban gallinas y cerdos, pero los vendían en el mercado. Llegaron al extremo de vender las ropas de su madre, sus alhajuelas, sus abanicos y adornos, a una prendera.