Ejemplos ?
Un buen día de mediados de los ochenta (¿1986?), Pedro Ignacio Castro decidió dejar la vida musical como integrante de banda, ya de tantos viajes largos y ajetreos con la música, y con una familia ya organizada, tomó maletas con su señora esposa y se instaló en Anapoima, pueblo que para esa época era un sitio que apenas salía del ostracismo nacional.
Samuel Molina renuncia el 1° de febrero de 1862 y es elegido por la legislatura en su reemplazo D. Francisco Ramón Galíndez, hombre pacífico y alejado de los ajetreos políticos.
Fernando Terán, párroco de San Antonio que era fiel a la causa quiteña, se dio cuenta de los ajetreos españoles y envió un mensaje a Pedro de Montúfar, informándole de la situación.