Ejemplos ?
En 1949 fundó la revista de poesía Nombre. También colaboro en revistas, diccionarios y enciclopedias; en 1949 fundó la revista de poesía Nombre, y en 1967, Ahijuna.
Diario de un escritor (novela) Robinson Crusoe como yo me lo acuerdo (poesía) Drácula como yo me lo acuerdo (poesía) Cuentos más o menos contados (cuentos) ¡Ahijuna!
Martín Riasé del Supremo y de su antojo, pues, para tal pretender, Rosas no debía ser tan ruin, tan malo, y tan flojo; ni debía ese asesino apoyarse en el terror, ni ser tan manotiador como tacaño y mezquino. Así condición ninguna tiene, sino fantasía; pero, ya se allega el día de que se le acabe, ¡ahijuna!...
¡Mirá quién, china, tu vieja Pa no cazarla en el aire, Eya, que jué p'al amor Como Rivera p'al sable! ¡Ahijuna, vieja alarife! Si al yegar yo la otra tarde Se me dejó cáir de punta Con estas mesmitas frases: -"Mozo, no vaya a hacer buya, Porque puede recordarse...
Y yo le respondo que, aunque soy medio redondo, conozco su explicación, que consiste en mi opinión, en que los pueblos unidos vivan, y no sometidos a tal provincia o caudillo que les atraque cuchillo y los tenga envilecidos... Martín ¡Ahijuna!...
En la estancia se sabía que la ingrata lo engañaba, pero a él naide le contaba la disgracia en que vivía; por eso la Polecía no hizo caso mayormente, pues dijeron: "La inocente se jue con su gavilán..., y en cambio, los dos están descansando eternamente." -¡Ahijuna!-gritó un paisano-, si es así lo que habla el viejo, ¡ése era un macho, canejo!
Tanto, que a mí en la avanzada, porque le pedí un cigarro, si no ando vivo, en el barro me arronja de una pechada. ¡Ahijuna!... y se la juré.
Y cuando hubieron entregado al oficial de guardia el parte del alcalde, y recibido la orden de bajar el difunto, vieron, atónitos, que la puerta del carro, desprovista de sus clavijas, colgaba, avergonzada, de las bisagras, y que el muerto había desaparecido. -¡Ahijuna!, ¡se nos fue!
Lucero Pues, mire, amigo Sayago, yo al venir me presumía que no me conocería al volver por este pago. Pero si usté a la fortuna es igual en la memoria, ya puede hacer vanagloria de conocedor: ¡ahijuna!
Queriéndonos entregar después de sacrificaos por esos mesmos aliaos que nos han hecho matar ¡Malditos sean... ahijuna, ciertos monarcas del mundo, a quienes odio profundo les juro y piedá ninguna!
n un overo rosao, flete nuevo y parejito, caía al bajo, al trotecito, y lindamente sentao, un paisano del Bragao, de apelativo Laguna: mozo jinetazo, ¡ahijuna!, como creo que no hay otro, capaz de llevar un potro a sofrenarlo en la Luna.
¡Y sólo hallé los despojos de mi inmensa desventura! Digan si tengo razón; pa maldecir mi fortuna, ¡qué suerte tan mala ahijuna! Me azota sin compasión, mucho pior que a cimarrón siendo yo tan güen cristiano, pues siempre tendí mi mano al que vi desamparao, ¡Quién me habrá al mundo largao con un sino tan tirano!