aguzado

(redireccionado de aguzada)
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aguzado, a

1. adj. Que tiene forma aguda salientes aguzados. puntiagudo
2. Agudo, perspicaz. mordaz
3. Se refiere al sentido que se aplica intensamente un joven de aguzado oído.

aguzado, -da

 
adj. Que tiene forma aguda.

aguzado, -da

(aγu'θaðo, -ða)
abreviación
1. que tiene forma aguda una lanza aguzada
2. persona que piensa de manera rápida y acertada un pensador aguzado
Sinónimos

aguzado

, aguzada
Traducciones

aguzado

acuminato

aguzado

ADJ (LAm) → sharp, on the ball
Ejemplos ?
Apenas hubo dicho estas palabras, abrigó el pecho con la túnica, calzó los blancos pies con hermosas sandalias, y abrochóse un manto purpúreo, doble, amplio, adornado con lanosa felpa. Asió la fuerte lanza, cuya aguzada punta era de bronce, y se encaminó a las naves de los aqueos, de broncíneas corazas.
Cubrió en seguida su cabeza con un casco de doble cimera, cuatro abolladuras y penacho de crines de caballo, que al ondear en lo alto causaba pavor, y asió dos fornidas lanzas de aguzada broncínea punta, cuyo brillo llegaba hasta el cielo.
El primer palo de punta aguzada que sirvió para arañar la tierra fue el cetro más poderoso que vieron los siglos, la espada conquistadora que sirvió para someter a la autoridad del hombre la Naturaleza entera, con sus fuerzas productoras y sus bestias inferiores.
Teucro dejó el arco en la tienda, colgó de sus hombros un escudo formado por cuatro pieles, cubrió la robusta cabeza con un labrado casco, cuyo penacho de crines de caballo ondeaba terriblemente en la cimera, asió una fuerte lanza de aguzada broncínea punta, salió y volvió corriendo al lado de Ayante.
Este se había apeado del carro para sostener el encuentro, pero el Atrida le hundió en la frente la aguzada pica, que atravesó el casco —a pesar de ser de duro bronce— y el hueso, conmovióle el cerebro y postró al guerrero cuando contra aquél arremetía.
Por eso no esperaré más tiempo, pues va a realizarse el acontecimiento que mi espíritu había previsto; porque el Vengador de los muertos entra con pie furtivo en la morada en que están las antiguas riquezas paternas, teniendo en las manos la espada recién aguzada.
Que el labrador la reja allí embotada afila de su espacio, y cava el leño en barco; o si le place, a su manada almagra, y el montón grande o pequeño a cuenta le reduce; es aguzada la horca de dos puntas; alza el dueño el roto valladar; allí se apresta lo que la vid caediza tiene enhiesta.
Timbre: Yelmo de plata coronado; mantelete que cuelga en azur, con una cruz paté curvilínea y fijada con punta aguzada de plata, forrado de gules; por cimera, un dragón naciente de oro, alado, linguado de gules y dentado de plata.
¿Y qué será el Sancho Panza salido de esa pluma, la cual, si no es de avestruz, no es sin duda la maravillosa que Cervantes arrancó al ave Fénix, y tajada y aguzada por un divino artista, le acomodó éste entre sus dedos maestros?
Perderá, con la cultura, algo de esta resignación burlona que siempre le permitió, a pesar de su coraje natural, sobrellevar sin rebelión violenta, casi sin quejarse, los peores males y las mayores penurias; pero conservará, de su genio nativo, la espiritual ironía que, aguzada por la instrucción y ayudada por el buen sentido, podrá, más que la fuerza, contribuir a reformar las leyes opresoras y a derribar a los que de ellas abusan.
Apenas hube pronunciado estas quejas, Cupido, soltando de repente la aljaba, saca la flecha aguzada que ha de herirme, encorva brioso el arco con la rodilla, y exclama: «Ahí tienes, poeta, el asunto que debes cantar.» ¡Desgraciado de mí!, aquel muchacho estuvo certero al herir: me abraso, y el amor reina en mi pecho, antes vacío.
Luego que Polifemo, atestado de comida y aletargado por el vino, reclinó la doblada cerviz y se tendió cuan inmenso era en su caverna, arrojando por la boca, entre sueños, inmundos despojos, mezclados con vino y sangre, nosotros, después de invocar a los grandes númenes, y designados por la suerte los que habían de acometer la empresa, nos arrojamos todos a la vez sobre él, y con una estaca aguzada le taladramos el enorme ojo, único que ocultaba bajo el entrecejo de su torva frente, semejante a una rodela argólica o al luminar de Febo; y alegres en fin, vengamos las sombras de nuestros compañeros.