aguileña

aguileña

(Del lat. aquilegium, estanque.)
s. f. BOTÁNICA Planta ranunculácea vivaz, con flores colgantes, generalmente de color azul violáceo, que se cultiva como adorno en jardines. farolillos, pajarilla
NOTA: Nombre científico: (Aquilegia vulgaris.)

aguileña

 
f. bot. Planta de la familia ranunculáceas (Aquilegia vulgaris), con tallos derechos y ramosos a 1 m de altura.
Traducciones

aguileña

ancolie

aguileña

columbine

aguileña

SFcolumbine
Ejemplos ?
Ella se miraba al espejo y tenía que elegir su destino. Aunque tenían la nariz ligeramente cóncava, nadie podría decirle que era aguileña.
Su nariz les sirve para guiarse a través de los olores como a todos. Aunque algunos la tienen en forma respingada, o aguileña o chatita o recta.
Y el impávido cuervo osado aún sigue, sigue posado, en el pálido busto de Palas que hay encima del portal; y su mirada aguileña es la de un demonio que sueña, cuya sombra el candil en el suelo proyecta fantasmal; y mi alma, de esa sombra que allí flota fantasmal, no se alzará...¡nunca más!.
Sócrates: Yo no le conozco bien; me parece ser un joven, que no es conocido aún, y que creo se llama Melito, de la villa de Pithos. Si recuerdas algún Melito de Pithos de pelo laso, barba escasa y nariz aguileña ese es mi acusador.
Lo rememoro en mi imaginación, que me atrevo a calificar de fotográfica, de cabeza proporcionada, rigurosamente peinado, frente amplia; su rostro pálido, a veces ceniciento, siempre bien rasurado, era triangular hacia la barbilla, boca ancha y nariz aguileña prominente; lo recuerdo con sus ojillos penetrantes detrás de sus lentes – no lo figuro sin ellos – de sólido armazón.
Sus grandes cejas negras suben hacia el medio de la frente cada vez que se abren sus ojos, llenos aun del fuego de la juventud. La nariz es larga y aguileña; la boca pequeña ricamente dentada, es graciosa cuando sonríe; la barba es aguda.
Ni un solo pelo rebasaba la línea de su rubia sotabarba que, contorneando la mandíbula, enmarcaba como el borde de un arriate su larga cara, descolorida, con unos ojos pequeños y una nariz aguileña.
Alto, cimbreño, con los ojos negros y besadores, el pelo más negro que les ojos, aguileña la nariz, breve é imperiosa 1a boca, gallardo el ademán, sueltas las manos y la bolsa, primoroso con la guitarra, duro con el cuchillo, y cantando como un decé, rey de amores había de ser entre las hembras de su casta, por fueros de realeza natural.
Míster Chillip se había vuelto a casar; su mujer era alta y delgada, con la nariz aguileña, y tenían un niño muy delicado, con una enorme cabeza, cuyo peso no podía soportar, y con dos ojos opacos y fijos, que parecían siempre preguntar por qué había nacido.
rimeramente, la dama ha de ser alta, como no sea desvaída, porque si lo es, es lo mismo que echarse un hombre con un alabardero. Si es blanca y aguileña, conforme a lo que se usa, vale seis reales en verano.
Igual efecto producía el pañolejo de vistoso percal que adornaba su cara, comparado con aquella nariz de tajamar, aguileña, masculina, que me hizo creer un momento (no sin regocijo) si se trataría de un hombre disfrazado...
— Es mi dama muy aguda, y en el traje medio dueña, oxpretilla y aguileña, no tuerta ni tartamuda, no tetuda ni bocuda, muy sabionda en demasía.