aguerrir

(redireccionado de aguerridos)
También se encuentra en: Sinónimos.

aguerrir

v. tr., prnl. defectivo. MILITAR Hacer que los soldados se acostumbren a los peligros y ejercicios de la guerra.
NOTA: Se conjuga como: abolir

aguerrir

 
tr.-prnl. Acostumbrar [a los soldados bisoños] a los peligros de la guerra. Es verbo defectivo.

aguerrir


Participio Pasado: aguerrido
Gerundio: aguerriendo

Presente Indicativo
tú aguerrimos
Ud./él/ella aguerrís
Imperfecto
yo aguerría
tú aguerrías
Ud./él/ella aguerría
nosotros, -as aguerríamos
vosotros, -as aguerríais
Uds./ellos/ellas aguerrían
Futuro
yo aguerriré
tú aguerrirás
Ud./él/ella aguerrirá
nosotros, -as aguerriremos
vosotros, -as aguerriréis
Uds./ellos/ellas aguerrirán
Pretérito
yo aguerrí
tú aguerriste
Ud./él/ella aguerrió
nosotros, -as aguerrimos
vosotros, -as aguerristeis
Uds./ellos/ellas aguerrieron
Condicional
yo aguerriría
tú aguerrirías
Ud./él/ella aguerriría
nosotros, -as aguerriríamos
vosotros, -as aguerriríais
Uds./ellos/ellas aguerrirían
Imperfecto de Subjuntivo
yo aguerriera
tú aguerrieras
Ud./él/ella aguerriera
nosotros, -as aguerriéramos
vosotros, -as aguerrierais
Uds./ellos/ellas aguerrieran
yo aguerriese
tú aguerrieses
Ud./él/ella aguerriese
nosotros, -as aguerriésemos
vosotros, -as aguerrieseis
Uds./ellos/ellas aguerriesen
Presente de Subjuntivo
Futuro de Subjuntivo
yo aguerriere
tú aguerrieres
Ud./él/ella aguerriere
nosotros, -as aguerriéremos
vosotros, -as aguerriereis
Uds./ellos/ellas aguerrieren
Imperativo
aguerrid (tú)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había aguerrido
tú habías aguerrido
Ud./él/ella había aguerrido
nosotros, -as habíamos aguerrido
vosotros, -as habíais aguerrido
Uds./ellos/ellas habían aguerrido
Futuro Perfecto
yo habré aguerrido
tú habrás aguerrido
Ud./él/ella habrá aguerrido
nosotros, -as habremos aguerrido
vosotros, -as habréis aguerrido
Uds./ellos/ellas habrán aguerrido
Pretérito Perfecto
yo he aguerrido
tú has aguerrido
Ud./él/ella ha aguerrido
nosotros, -as hemos aguerrido
vosotros, -as habéis aguerrido
Uds./ellos/ellas han aguerrido
Condicional Anterior
yo habría aguerrido
tú habrías aguerrido
Ud./él/ella habría aguerrido
nosotros, -as habríamos aguerrido
vosotros, -as habríais aguerrido
Uds./ellos/ellas habrían aguerrido
Pretérito Anterior
yo hube aguerrido
tú hubiste aguerrido
Ud./él/ella hubo aguerrido
nosotros, -as hubimos aguerrido
vosotros, -as hubísteis aguerrido
Uds./ellos/ellas hubieron aguerrido
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya aguerrido
tú hayas aguerrido
Ud./él/ella haya aguerrido
nosotros, -as hayamos aguerrido
vosotros, -as hayáis aguerrido
Uds./ellos/ellas hayan aguerrido
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera aguerrido
tú hubieras aguerrido
Ud./él/ella hubiera aguerrido
nosotros, -as hubiéramos aguerrido
vosotros, -as hubierais aguerrido
Uds./ellos/ellas hubieran aguerrido
Presente Continuo
yo estoy aguerriendo
tú estás aguerriendo
Ud./él/ella está aguerriendo
nosotros, -as estamos aguerriendo
vosotros, -as estáis aguerriendo
Uds./ellos/ellas están aguerriendo
Pretérito Continuo
yo estuve aguerriendo
tú estuviste aguerriendo
Ud./él/ella estuvo aguerriendo
nosotros, -as estuvimos aguerriendo
vosotros, -as estuvisteis aguerriendo
Uds./ellos/ellas estuvieron aguerriendo
Imperfecto Continuo
yo estaba aguerriendo
tú estabas aguerriendo
Ud./él/ella estaba aguerriendo
nosotros, -as estábamos aguerriendo
vosotros, -as estabais aguerriendo
Uds./ellos/ellas estaban aguerriendo
Futuro Continuo
yo estaré aguerriendo
tú estarás aguerriendo
Ud./él/ella estará aguerriendo
nosotros, -as estaremos aguerriendo
vosotros, -as estaréis aguerriendo
Uds./ellos/ellas estarán aguerriendo
Condicional Continuo
yo estaría aguerriendo
tú estarías aguerriendo
Ud./él/ella estaría aguerriendo
nosotros, -as estaríamos aguerriendo
vosotros, -as estaríais aguerriendo
Uds./ellos/ellas estarían aguerriendo
Sinónimos

aguerrir

transitivo y pronominal
Traducciones

aguerrir

inure

aguerrir

agguerrire

aguerrir

VTto inure, harden
Ejemplos ?
Apenas hubieron consagrado sus primeros arrebatos a la diosa Venus; apenas, como aguerridos soldados, empiezan el amoroso combate, cuando llega improvisadamente el marido, valiéndose de la oportunidad de la noche.
Disimuló Cobos el desprecio con que miraba Rojas su vida, y reservando para el fin de la expedición los efectos de su resentimiento, se presentó atrevidamente en la boca del Neverí con sus ciento setenta compañeros a todo el poder de Cayaurima, que traía entre cumanagotos, chaimas y chacopatas más de ocho mil combatientes aguerridos en las pasadas jornadas, y orgullosos con lo que les había favorecido en ellas la fortuna.
Los más eran movilizados, hombres pacíficos, muchos de los cuales no hicieron otra cosa en el mundo que disfrutar de sus rentas, y los abrumaba el peso del fusil; otros eran jóvenes voluntarios, impresionables, prontos al terror y al entusiasmo, dispuestos fácilmente a huir o acometer; y mezclados con ellos, iban algunos veteranos aguerridos, restos de una división destrozada en un terrible combate; artilleros de uniforme oscuro, alineados con reclutas de varias procedencias, entre los cuales aparecía el brillante casco de algún dragón, tardo en el andar, que seguía difícilmente la marcha ligera de los infantes.
Pero esto lo pienso ahora; pues lo que es entonces sólo pensaba en los aguerridos ojos de Antoñita; en su incitante boca; en su sedoso pelo; en sus brazos, que habían engordado desde que yo le daba el mío al salir de las tertulias de marras; en su talle, no menos redondo que cuando yo bailaba con ella, diciéndole al oído cosas equivocas, cuyo sentido parafraseaban sus ojos y su aliento; en sus pies, por último, que yo pisé tantas veces, cuando íbamos en coche, acompañados de la sombra de Nino de su ya destronada tía, a Carabanchel o a la Alameda de Osuna...
Los aguerridos Troyanos agolpan la mayor parte de sus fuerzas a la izquierda, por hallarse la derecha, ceñida por el río, y defienden los anchos fosos, mientras otros ocupan las altas torres, afligidos al ver las dos cabezas, ¡Ay!
Pero ni esa cabeza duliquia, bajo el yelmo de Aquiles, pesos tan grandes soportará, ni la no poco pesada y grave asta de Pelias puede ser para unos no aguerridos brazos ni el escudo, del vasto mundo labrado con la imagen 110 convendrá a una cobarde y nacida para los hurtos izquierda: para qué pretendes, que te hará flaquear, malvado, un regalo, que a ti, si del pueblo aqueo te lo donara el yerro, razón por que seas expoliado te será, no por que seas temido del enemigo, y la huida, en la que sola a todos, cobardísimo, vences, 115 tarda te habrá de ser tirando de cargas tan grandes.
Populonia, su patria, le había dado seiscientos mancebos aguerridos, y otros trescientos la isla de Ilva, suelo pródigo de sus inagotables hierros.
¡Desgraciada de ella el día en que las semillas de los Dulces y de los Izquierdos fructifiquen en el seno de aquellos leales y aguerridos batallones!
Luego el rey mandó llamar a los príncipes de su corte y a sus más altos dignatarios y, reunidos en concejo, se dijeron los unos a los otros: ¿Cómo obraremos con esas gentes, que traen un ejército numeroso a sus órdenes, y que son jefes aguerridos?
De Guatemala los Mayas emigraron a Yucatán, llevando consigo solamente sangre Quiche y los elementos de su talento, que más tarde fueron transportados hasta las costas del Ecuador, especialmente a Cuenca y Cañar, amalgándose con la Civilización de los aguerridos Cañaris, pobladores primitivos de las Provincias del Azuay, Cañar y El Oro, estableciéndose en forma masiva especialmente en la Hoya de Zaruma, con denominaciones varias que las tomaban de los lugares fijados para residir y fundar sus pueblos.
, Hernando de Soto, que había sido uno de los conquistadores de Nicaragua y que disfrutaba de fortuna y honores, como primer regidor de la ciudad de León, acogió á Nicolás de Rivera el Viejo, que fué á proponerle, en nombre de don Francisco Pizarro, que tomase parte en la conquista del Perú. Soto se unió á Pizarro, en Panamá, con dos buques, en los que traía sesenta hombres aguerridos y diez caballos.
Y entrambos luchaban en torno de Cebriones como dos hambrientos leones que en el monte pelean furiosos por el cadáver de una cierva; así los dos aguerridos campeones Patroclo Menetíada y el esclarecido Héctor, deseaban herirse el uno al otro con el cruel bronce.