Ejemplos ?
El tío Beseroles, agradeciendo un trago de la gente de Valencia, deseaba contar algo, y apenas oyó que uno nombraba a los frailes, se apresuró a decir: -¡Esos sí que son listos!...
"El Director Supremo del Estado hará presente al de Chile que el Soberano Congreso mira con sumo aprecio el establecimiento de la Legion de Mérito, y se complace en al nombramiento de los que deben componerla de presente, segun se expresa en el decreto de ereccion, agradeciendo esta demostracion con que honra y distingue á los benemeritos de este Estado...
He aquí su contestación: Señor mío: Agradeciendo sus atenciones que a mi confesor ha dispensado, cúmpleme decirle que os filhos de puta non tenhem padre.
Sea que opinasen que la buena crianza exige no consumir toda la ración del plato, o que el dueño de la casa dijera, agradeciendo el elogio que hicieran de las oleosas: Aceituna, oro es una, dos son plata y la tercera mata, ello es que la conclusión de la coplilla daba en qué cavilar a muchos cristianos que, después de masticar la primera y segunda aceituna, no se atrevían con la última, que eso habría equivalido a suicidarse a sabiendas.
Y que sepas que estoy sano, Que, agradeciendo a Cristo, Te beso, Señora, con respeto.” De tiempos como esos hablaron los cronistas, los poetas; Nuestro siglo está lleno de payasos y de herodes En las fuentes históricas todavía puedo encontrar héroes; ¿ Pero es posible con una lira soñadora, con sonidos de flauta, Honrar a los patriotas que vivieron después ?
Pronunciado el 8 de agosto de 1961 Señor Presidente, Señores Delegados: Como todas las Delegaciones, tenemos que empezar agradeciendo al Gobierno y al pueblo de Uruguay la cordial acogida que nos ha dispensado en esta visita.
“Mas, si bien rechazamos la autoridad absoluta, universal e infalible de los hombres de ciencia, nos inclinamos voluntariamente ante la autoridad respetable, aunque relativa, temporal y limitada, de los representantes de las ciencias especiales, pues nada mejor que consultarlos alternativamente agradeciendo mucho los preciosos informes que nos faciliten, a condición de que ellos reciban los nuestros voluntariamente en todas las ocasiones y en todas las materias en las que nosotros seamos más competentes que ellos.
Hablo de aquel que luego que aparece ya a salvo al fin en más segura arena, agradeciendo a Dios que favorece su buen suceso, abandonó la escena; y, acelerando el pie cuanto podía, al fuerte fue que aquel lugar tenía.
Cualquier cargo que se prevea hacer por motivo de la expedición de un crédito al consumidor, deberá especificarse previamente a la firma del contrato o consumación de la venta, renta u operación correspondiente, desglosándose la diferencia y conservando el consumidor el derecho a realizar la operación de contado, de no convenir a sus intereses los términos del crédito." Agradeciendo, compañeras y compañeros diputados, la paciencia, solamente quiero decirles que es una Ley muy bonita, pero yo creo que esto, los resultados se verán quizá cuando ya se apliquen las normas del Tratado de Libre Comercio.
Creo de mi deber hacer presente, antes de terminar, que creo navegable el río Negro solo en la estación de las crecientes hasta la unión con el Limay, y con vapores de mucha fuerza y poco calado hasta Manzana-Geyú; y que agradeciendo á la Sociedad la prueba de deferencia de que fui objeto al llegar á esta Ciudad, me encuentro dispuesto á emprender nuevamente viaje para el reconocimiento del río Chubut, después que haya concluido la relación completa de este.
SCHIFFRIN.- Bien, ahora voy a preguntar si queda alguna cuestión, petición o pregunta por formular, de lo contrario daremos por cerrado el acto, agradeciendo muchísimo la comparecencia, el esfuerzo, la colaboración y del testigo de la Señora Carlotto y desando que esto sea el principio de un trabajo de investigación que fructifique como no pudo serlo en años anteriores.
Mientras aquellos señores abrumaban al pobre cura de la Matiella con alardes de erudición filosófica de segunda o tercera mano, queriendo imponerle como leyes racionales las preocupaciones del propio psitacismo, yo le estaba agradeciendo al buen clérigo, en el fondo del alma, aquella lección sencilla y edificante, que venía a sancionar mis pesares más íntimos y mi conducta en la modesta cátedra, donde años y años llevo diciendo a mis queridos discípulos que procuren ser buenos ante todo, y además, y si tienen tiempo, que procuren encontrar por el camino que parece más racional, menos expuesto a engaños, una ciencia que yo no tengo y que, por lo mismo, no puedo en señarles.