Ejemplos ?
Ahí van, versos y lágrimas: se secan o se agotan al fin, las de los ojos; pero los versos flotan en la memoria siempre, pues las del alma son.
Si se agotan todas las posibilidades de llegar a un acuerdo por consenso, como último recurso el protocolo será adoptado por una mayoría de tres cuartos de las Partes presentes y votantes en la reunión.
Y presa de estos pesares que su corazón agobian, de la escultura olvidado, sin emulación, sin gloria, sus ahorros de Florencia rápidamente se agotan: y en una palabra, vive, mas con la miseria próxima.
Las resoluciones de la Agencia de Protección de Datos u órgano correspondiente de la Comunidad Autónoma agotan la vía administrativa.
El amor nos da más espíritu, el espíritu lo sustenta: hay que ser ágil para amar. A diario se nos agotan las maneras de gustar. Sin embargo, hay que gustar y lo logramos.
Si se agotan todas las posibilidades de llegar a un acuerdo por consenso, como último recurso la enmienda será adoptada por una mayoría de tres cuartos de las Partes presentes y votantes en la reunión.
Contrajo una de esas propensiones a languidecer que agotan y secan la vida en sus mismos manantiales y pueden dar origen a afecciones consuntivas.
Y también tiene prioridad el hombre desde el prisma del fin, porque mientras las sociedades o Estados se agotan en el tiempo y en la historia, el hombre los trasciende, ya que vive en la historia, pero no se agota en ella.
Y, a la vez que desangran y torturan la comunidad, esterilizan y agotan su tierra, los lacayos literarios de los «nuevos pilares de la sociedad» señalan irónicamente las heridas que le han causado a la comunidad, presentándolas como síntomas de la decrepitud espontánea de ésta.
a qué puedo aspirar, si me cancelan fuegos; si agotan mis gaviotas su pregón de vuelos y sólo queda olvido gris en tanto incienso… Y si ya no espero vivir para el incendio, mejor serán los trece cirios por mi duelo.
Mis pasos… mis pasos promisorios y volantes marchitados en su marcha de fatigas, dispersos en su afán de caminantes, desolados en sus bríos por tanta ausencia que retorna hasta mis celdas renacidas en su muerte de vehemencia erosionada prorrumpen sus mutismos contenidos en las sombras de mis sombras y me agotan de abandonos en el baldío de la noche y del alma.
Si los toros han tenido y tienen su literatura especial— los listines y las descripciones en que los gacetilleros de los pe- riódicos agotan el tecnicismo tauromáquico,— las lidias gallís- ticas no habían alcanzado á tanto hasta 1874, en que se estrenó el actual circo de Malambito ó portada del Callao.