Ejemplos ?
En esta repentina, inusitada exaltación se le agolparon en la cabeza sus miserias de enfermo, sus angustias de maestro, el lote de desgracia que le había tocado en suerte.
Entró de nuevo en Cafarnaúm; al poco tiempo había corrido la voz de que estaba en casa. 2.2. Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta había ya sitio, y él les anunciaba la Palabra. 2.3.
En derredor del caído se agolparon, que aun conserva algún resto de la vida que le arrancan a la fuerza; mas no bien le desenvuelven por ver, piadosos, si alienta, un grito descompasado lanzóla familia entera.
En estos propicios momentos de calamidad pública se estableció Tomás como usurero en Boston. Pronto a su puerta se agolparon los solicitantes.
El ciclo vicioso, se convierte así en perverso. Todos estos efectos se nos agolparon desde hace un año, nos hicieron perder el paso.
Al sordo estallido de la formidable explosión, los habitantes del pequeño caserío se agolparon a las puertas y ventanas de de sus viviendas y fijando sus azorados ojos en las construcciones de la mina, presenciaron llenos de espanto algo como la repentina erupción de un volcán.
Un capítulo de gallinazos, graves y meditabundos, que también asoleaban sus ropas en las alturas de la basílica y en el palacio municipal, se desgajaron cautelosos, atraídos sin duda por aquellas bayetas de parvulillo, mientras que otros, más muchachos y traviesos, se agolparon al frente de la carnicería, por ver si lograban una parvidad de piltrafa.
Cuando se hubo sentado, se agolparon en derredor suyo muchos chicuelos y mayores; unos le tiraban del capucho hacia atrás, otros hacia adelante; quién le echaba polvo, quién le arrojaba piedras; éste lo empujaba de un lado, éste del otro.
Una etapa en la que los sucesos se agolparon, pasándose con rapidez de un sistema dictatorial autoritario y centralizado a un sistema democrático y un régimen autonómico en el que las libertades afloraban por todos los polos de la sociedad.
El 3 de enero a las 5 horas de la mañana (hora de Buenos Aires) se realizó la partida oficial desde La Rural. Unas 5.000 personas se agolparon para verlos salir.
En su libro, trata de modo conjunto la represión, destacando, por el lado republicano, el papel del general Louis Marie Turreau, organizador de las "columnas infernales", y de los delegados Carrier en Nantes, Nicolas Hentz y Marie Pierre Adrien Francastel y Angers, ciudades en las que se agolparon miles de prisioneros vendeanos.
Había completo hermetismo del Ejército de Chile, pero si bien se reconoció que los soldados estaban desaparecidos, la información oficial no daba cuenta de víctimas fatales. Los familiares de los uniformados se agolparon en el regimiento en busca de respuestas.