agnosticismo

agnosticismo

s. m. FILOSOFÍA, TEOLOGÍA Doctrina que declara que el entendimiento humano no puede tener noción de lo absoluto, sino sólo de lo relativo, en especial de la existencia de Dios.

agnosticismo

 
m. filos. Teoría filosófica que defiende la imposibilidad para el hombre de poder conocer a Dios, tanto en lo que se refiere a su existencia como a su naturaleza. El agnosticismo moderno tiene su raíz, sobre todo, en el positivismo, que pone como criterio de verdad la verificación experimental, y el criticismo kantiano que niega la cognoscibilidad de los objetos de la metafísica (Dios, alma, noúmeno).

agnosticismo

(agnosti'θismo)
sustantivo masculino
doctrina que considera la existencia de Dios inaccesible al entendimiento Abandonó el agnosticismo y abrazó la fe.
Traducciones

agnosticismo

агностицизъм

agnosticismo

agnosticisme

agnosticismo

Agnostizismus

agnosticismo

agnosticism

agnosticismo

agnostikismo

agnosticismo

agnosticisme

agnosticismo

agnosticismo

agnosticismo

agnosticismo

agnosticismo

agnosticisme

agnosticismo

agnostycyzm

agnosticismo

agnosticismo

agnosticismo

不可知論

agnosticismo

不可知論

agnosticismo

Agnosticismus

agnosticismo

Agnosticisme

agnosticismo

agnostisismi

agnosticismo

אגנוסטיציזם

agnosticismo

不可知論

agnosticismo

Agnosticism

agnosticismo

SMagnosticism
Ejemplos ?
Los tres primeros cánones de dichos historiadores o críticos son aquellos principios mismos que hemos atribuido arriba a los filósofos; es a saber: el agnosticismo, el principio de la transfiguración de las cosas por la fe, y el otro, que nos pareció podía llamarse de la desfiguración.
Pues si juzgamos la Biblia según el agnosticismo, a saber: como una obra humana compuesta por los hombres para los hombres, aunque se dé al teólogo el derecho de llamarla divina por inmanencia, ¿cómo, en fin, podrá restringirse la inspiración?
Comencemos ya por el filósofo. Los modernistas establecen, como base de su filosofía religiosa, la doctrina comúnmente llamada agnosticismo.
Pero, ya sea fe o agnosticismo, no puede ser nada exterior a mí. Sus símbolos los tengo que crear yo. Sólo es espiritual lo que hace su propia forma.
Por lo tanto, en virtud de la primera ley, sacada del agnosticismo, es preciso borrar de su historia cuanto presente carácter divino.
Lo prohíbe el agnosticismo, que en Cristo no reconoce sino a un hombre, cuya conciencia religiosa se formó, como en los otros hombres, poco a poco; lo prohíbe la ley de inmanencia, que rechaza las que ellos llaman externas aplicaciones; lo prohíbe también la ley de la evolución, que pide, a fin de que los gérmenes se desarrollen, determinado tiempo y cierta serie de circunstancias consecutivas; finalmente, lo prohíbe la historia, que enseña cómo fue en realidad el verdadero curso de los hechos.
El primero brota del agnosticismo y tiende a demostrar que hay en la religión, principalmente en la católica, tal virtud vital, que persuade a cualquier psicólogo y lo mismo a todo historiador de sano juicio, que es menester que en su historia se oculte algo desconocido.
39. Pero volvamos un momento, venerables hermanos, a aquella tan perniciosa doctrina del agnosticismo. Según ella, no existe camino alguno intelectual que conduzca al hombre hacia Dios; pero el sentimiento y la acción del alma misma le deparan otro mejor.
Todo para ser verdad ha de hacerse religión. Y el agnosticismo debe tener su ritual lo mismo que la fe. Ha sembrado sus mártires, debería cosechar sus santos, y alabar a Dios todos los días por haberse ocultado a los ojos de los ho mbres.
Ahora, de qué manera los modernistas pasan del agnosticismo, que no es sino ignorancia, al ateísmo científico e histórico, cuyo carácter total es, por lo contrario, la negación; y, en consecuencia, por qué derecho de raciocinio, desde ignorar si Dios ha intervenido en la historia del género humano hacen el tránsito a explicar esa misma historia con independencia de Dios, de quien se juzga que no ha tenido, en efecto, parte en el proceso histórico de la humanidad, conózcalo quien pueda.
Vamos a ver las conclusiones de cada uno de ellos. Según el agnosticismo, la historia, no de otro modo que la ciencia, versa únicamente sobre fenómenos.
El ateísmo y el agnosticismo encuentran en el metal muchos partidiarios, aunque existen corrientes metaleras cristianas bien definidas.