agarrado


También se encuentra en: Sinónimos.

agarrado, a

1. adj./ s. Que es muy tacaño. avaro
2. adj./ s. m. DANZA Se refiere al baile que se hace en pareja.
3. s. f. Pelea o enfrentamiento violento. agarre

agarrado, -da

 
adj. fam.Mezquino, tacaño.
adj.-m. fam.Díc. del baile en que la pareja va estrechamente enlazada.
Sinónimos

agarrado

, agarrada

agarrado:

aferradosujeto,
Traducciones

agarrado

fanget

agarrado

ADJ
1.mean, stingy
2. baile agarradoslow dance
Ejemplos ?
Me lamió el cerebro y me hizo aullar de dolor. »El otro ahorcado, que me había agarrado la pierna derecha, quiso también martirizarme.
Con gran rapidez agarró la cola del lobo y tiró del animal hacia él. Y, por las buenas o por las malas, acabó Antoine llevando al lobo, agarrado de la cola, hasta su casa.
La barca volvió a estremecense, pero esta vez de un modo horrible. El atún estaba bien agarrado y tiraba del sólido gancho, deteniendo la barca, haciéndola danzar locamente sobre las olas.
Todo duró algunos segundos; pero un poco más, y se hubieran ido al fondo. Miró la mojada cubierta y vio al compadre, al pie del mástil, agarrado a él, pálido, pero con inalterable tranquilidad.
Vieron las manos de Luisito, que le servían para sostenerse agarrado a los bordes de la chimenea, y como dijese el municipal: -Allí está: veo sus manos, las retiró instintivamente; lo que equivale a decir que bajó por el cañón de la chimenea y cayó encima de una cazuela, haciéndola mil pedazos, que una vieja se disponía a poner en un fogón.
Tampoco estas razones valen; los redactores han callado, y en vez de sostener esta disputa primitiva se han echado sobre el modo de defender la cuestión, se han agarrado a las voces, como los gatos a las paredes, y a la distinción que con este motivo hace el Duende de las palabras genio, ya admitida en español en el sentido en cuestión, e ingenio.
Le tenía agarrado por el cuello y le obligaba a andar constantemente de arriba abajo (sacudiéndole como si el chico hubiera tomado algún narcótico), enmarañándole los cabellos, arrugándole el cuello de la camisa y taponándole con algodón los oídos, confundiéndolos, sin duda, con los suyos propios.
Desde lo más alto, desde la misma cúpula, ha descendido su diestra abierta, me ha agarrado de todos los pelos juntos y me ha puesto de pie...
(APLAUSOS.) Pero por suerte hemos llegado a tiempo y hemos agarrado aquella ciudad todavía con algunas calles, algunos alumbrados y demás.
Tiempo tenía. Con él agarrado se tumbó en el pequeño resalte de la cuneta, y pegó la oreja a la tierra lisa, aguardando. Dos veces saltó y se ocultó en la maleza: eran transeúntes, «gente de a caballo», un cura, una pareja a estilo de Portugal, hombre y mujer sobre una misma yegua, apretados y contentos.
Es la otra realidad, la de las casas de formalita; las que usan el cartón, para aislarse de la ventisca. Las que sostienen sus techos, con piedras que el cerro tira; y que mantiene el latón, agarrado por la esquina.
Acababa el tal de mercar un rollo de alambre, para amañar sus jaulas de codorniz y perdiz, y con el rollo en la derecha, su chiquillo agarrado a la izquierda, la vetusta carabina terciada al hombro, contraída la cara en una mueca de escepticismo, aguardaba la sentencia relativa a la consabida endrómena.