Ejemplos ?
Llegando, pues, a los años de discreción, cuando en las doncellas campea la belleza y donaire se aficionó de la hermosa Constanza don Jorge, caballero asimismo natural de la misma ciudad de Zaragoza, mozo, galán y rico, único heredero en la casa de sus padres, que aunque había otro hermano, cuyo nombre era Federico, como don Jorge era el mayorazgo, le podemos llamar así.
El pariente se aficionó al muchacho, le adoptó, le adoctrinó, y tuvo la oportunidad de morirse a los dos o tres años, legándole cuanto poseía.
Un día faltó a la visita, al siguiente a clase, y saboreando la pereza poco a poco, no volvió más. Se aficionó a la taberna con la pasión del dominó.
Con tanta gracia y donaire decía cuanto decía Isabela, que la reina se le aficionó en extremo, y mandó que se quedase en su servicio.
Al cabo de algún tiempo dio en hacer el amor a doña Viudez, señora de tocas, la cual hacía muy pocos días que había enterrado al Sentimiento, su marido, y como tuviese en su casa al Cumplimiento y Soledad por criados, se aficionó al Cumplimiento, pero duróle poco la afición, porque luego se lo llevaron a palacio para que sirviese al rey de engaños.
Verdad es que yo conocí aun en aquellos tiempos más de cuatro..., de las cuales una se escapó con un mozalbete a quien quería, porque la tenían oprimida sus padres; otra cogió una pulmonía que la echó al hoyo en pocos días, de ver al suyo a deshoras por la reja (porque no se entraban los hombres en las casas de honor con la facilidad de ahora); otra que se aficionó del criado de su casa más de lo que a su recato y buen nombre convenía, porque no veía a alma nacida, y hubo lo que Dios fue servido y se murieron sus padres de pesadumbre; y otra, por fin, se murió ella misma de tristeza en un convento, donde la metieron por fuerza sus padres, llenos de prudencia, por miedo de que se perdiese en el siglo...
Talleyrand se aficionó desde este momento a agradarme y a insinuarse en mi espíritu; en él a quien el Directorio empleaba constantemente cerca de mí cuando yo mandaba el ejército en Italia....
Con él viajaba su hija, una lindísima joven, que desde la primera vista se aficionó tiernamente de Estela, quien no menos se prendó de la graciosa yankecita.
Esta no puede ser una ley, dijo el eseniano, porque no está en el Pentateuco; a lo que se le replicó, que estaba en el Digesto del país y continuó siendo esclavo: felizmente tenía un amo muy bueno y muy rico, que lo trató bien, y al que se aficionó mucho.
El antiguo posadero se aficionó a la jardinería y empleó los ahorros en aumentar el jardín; le extendió hasta la orilla del río, dándole la forma de un paralelogramo encajado entre dos muros y terminado por un empedrado, donde la naturaleza acuática, abandonada a sí misma, desplegaba las riquezas de su flora.
Aprende a tocar el órgano a la edad de 4 años, aunque todavía jugaba con las teclas. A los 11 años se aficionó por los ordenadores, lo que causó gran frenesí durante toda su vida.
Fegelein durante su adolescencia fue mozo voluntario de cuadra donde se aficionó a los caballos, se unió en 1925 al Reichswehr, formando filas en el regimiento nº 17 Reiter.