Ejemplos ?
15 No soy tan fiero, no soy tan deforme como dicen de mí los que me afean, antes al buen dictamen soy conforme, si las aguas del mar no lisonjean, donde una siesta, cuando más enorme el sol las dora y ellas lo platean, pude mirarme bien, porque su espejo, del rostro que me hurtó, sacó un reflejo.
No se omite tampoco la razón por qué Escévola no admite el género poético de los dioses, y es porque de tal manera afean y desfiguran a los dioses, que ni siquiera se pueden comparar a los hombres de bien, haciendo al uno ladrón y al otro adúltero.
Más tarde, el clamoreo de los periódicos, el pánico vil de la ignorante multitud, hacen surgir de nuevo en mi fantasía el cuento, trágico y ridículo como Quasimodo, jorobado con todas las jorobas que afean al ciego Terror y a la Superstición infame.
Deslinde este muy holgado, si consideramos que no les ha cabido ni el aliento de la ridiculez, y que no afean su manto de armiño partícula de tierra ni chispa de sangre.