afable


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afable

(Del lat. affabilis, a quien se puede hablar < fari, hablar.)
adj. Que es afectuoso y amable en la conversación y en el trato es afable con los subordinados. sociable desagradable

afable

 
adj. Agradable, suave en la conversación y en el trato.

afable

(aˈfaβle)
abreviación
que es amable, de trato agradable y cordial Tiene una mirada afable y siempre está de buen humor.
Sinónimos

afable

adjetivo
1 amable, atento*, cortés, afectuoso, tratable, sociable, sencillo, amistoso, amigable, accesible, familiar*. áspero, adusto, duro.
«El hombre amable se distingue por su temple apacible y por la suavidad de sus modales; el afable por su llaneza, por su disposición a escuchar a todos. El amable lo es en su conducta; el afable lo es en su trato. Por lo común, se aplica el adjetivo afable al hombre de elevada jerarquía que no se desdeña de hablar con sus inferiores. De Federico II se cuenta que era amable con sus amigos y poco afable con sus súbditos.»
José Joaquín de Mora
Traducciones

afable

afable

afable

afabla

afable

afabil

afable

חביב

afable

ADJaffable, genial
Ejemplos ?
Y en esto el de á pie teniéndose Ante un edificio grande Alzado en una plazuela, Dijo entre sério y afable: ---Vea lo que habla el Romero, Pues aqui es fuerza que pare Quien á mi palacio llega A demandar hospedage.
Que tanto ha de penar quien goza tanto. ¿Cuándo de tu apacible rostro alegre veré el semblante afable, y aquel bien indecible a toda humana pluma inexplicable?
Y mientras éste se desembarazaba del capote para prepararse a darle de firme a su pandero, y aquél percibía sus sonajas, y todos se disponían a hacer bulla a más y mejor, sólo alguno que otro se aventuraba a defender tibiamente al extraño personaje, cuyo porte orgulloso y pedantesco hacía tan notable contraposición con la modesta apariencia y la afable bondad del difunto maese Pérez.
Mostróse afable con él, mediante voces que había aprendido de algunos animales; le pasó la mano por la cabeza y por los costados, lo acarició y se le mostró con rostro alegre y contento, hasta que Asal perdió el miedo, y vio que no intentaba nada malo contra él.
Acordéme al fin de mis imprudentes palabras, y no fuí condenado mas que á exercicios, la disciplina, y treinta mil reales de multa. Lleváronme á dar las gracias al inquisidor general, sugeto muy afable, que me preguntó que tal me habia parecido su fiesta.
¿Se siente enfermo?-y el descentrado sorprendido, sólo meneó la cabeza en no. La mujer prosiguió afable: - Es que se mira usted muy demacrado, muy pálido, como agotado...
Esta ciudad primorosa, manantial de gente amable cortés, discreta y afable, advertida e ingeniosa es mi patria venturosa; pero la siempre importuna crueldad de mi fortuna, rompiendo a mi dicha el lazo, me arrebató del regazo de esa mi adorada cuna.
Aunque rédito mezquino de vuestro enorme caudal, ¡no es tan pobre capital para un capitán marino!» Mostró en sus labios don Luis una sonrisa agradable, y al capitán dijo afable: «bien prevenido venís.
Su calidad es notoria, sus años son venticinco, su mayorazgo es de renta cuatro mil cruzados, dignos de que su señora os llamen: afable, noble, entendido, poeta, músico diestro, sin deudas, sin enemigos, galán, dadivoso, alegre, cortés, valiente, cumplido, y portugués, sobre todo, para amaros: harto he dicho.
ivía en Sevilla, hará más de dos siglos, un clérigo tan sabio en Teología y tan gran predicador, que era el pasmo y la gloria de la ciudad, y tan afable con sus iguales, tan modesto con los superiores y tan llano y caritativo con la gente menuda, que se había ganado la voluntad de todo el mundo.
Apenas hubieron visto a mi amo, cuando todos se fueron a él con los brazos abiertos, y todos le brindaron, y él hizo la razón a todos, y aun la hiciera a otros tantos si le fuera algo en ello, por ser de condición afable y amigo de no enfadar a nadie por pocas cosas.» Quererte yo contar ahora lo que allí se trató...
También el rey un momento afable al corro acercose, hablando de una comedia que salió al público entonces, y cuyo autor se nombraba Un ingenio de esta corte, a la cual, aunque por cierto era un disparate enorme, todos dieron mil elogios y de portento renombre, pues que es obra del rey mismo no hay en Madrid quien ignore.