afán


También se encuentra en: Sinónimos.

afán

1. s. m. Deseo vehemente su mayor afán era ser actriz de cine y triunfar en Hollywood. anhelo
2. Dedicación e interés con que se hace una cosa ha puesto todo su afán para ganar el premio. voluntad
3. Trabajo fatigoso y duro. esfuerzo

afán

 
m. Trabajo excesivo, solícito y congojoso.
Anhelo vehemente.
Trabajo corporal recio, como el de los jornaleros.

afán

(aˈfan)
sustantivo masculino
1. deseo intenso de conseguir algo afán de poder
2. interés y empeño en hacer algo trabajar con afán
Sinónimos

afán

sustantivo masculino
2 ahínco, solicitud, diligencia. desgana.
Se utilizan cuando se refieren al trabajo.
Traducciones

afán

afany

afán

Sorge, Eifer

afán

klopodo

afán

afan

afán

SM
1. (= deseo) → eagerness
en su afán de marcar un golin his eagerness to score a goal
con afán de con afán de agradar, repartió regalos para todosin his eagerness to please he gave everyone presents
por afán de lo hizo por afán de superarseshe did out of a desire to better herself
lo hicieron por afán de ganar tiempothey did it in a bid to gain time
tener afán de algoto be eager for sth
afán de conocimientothirst for knowledge
afán de lucro el afán de lucrothe profit motive
actuaron sin afán de lucrothey didn't do it to make money
afán de protagonismo un juez con afán de protagonismoa judge who loves publicity o always wants to be in the limelight
tu hermano tiene mucho afán de protagonismoyour brother always wants to be the centre of attention
afán de superacióndesire to better oneself
afán de venganzathirst for revenge
afán de victoriawill to win, desire to win
2. (= ahínco) hacer algo con afánto do sth eagerly
rebuscó con afán en los archivoshe searched eagerly through the files
3. (frm) (= intención) una obra con afán didácticoan educational work
sin afán efectistawith no desire for dramatic effect
4. (LAm) (= prisa) → hurry
tengo muchísimo afánI'm in a tearing hurry
ir con afánto be in a hurry
Ejemplos ?
Ella lo aduerme con su lumbre pura, y el mar la arrulla con su eterno grito y le cuenta su afán y su amargura con una voz que truena en lo infinito.
¡Cree la muy orgullosa que está en su casa, y todo su afán es que acabe de ponerme bueno y me marche, para que mi compañía no la desdore en la opinión de las gentes!
Porque si un hombre en el afán de enriquecerse o conseguir un empleo o una influencia de naturaleza análoga se atreviera a tener con alguno la menor complacencia de las que un amante concede al que ama, si recurriera a las súplicas, si uniera a éstas las lágrimas, jurara, se acostara delante de su puerta y descendiera a mil bajezas de las que un esclavo se avergonzara, no habría ni amigo ni enemigo que no le impidiera envilecerse hasta ese extremo.
Así con largo afán tras la mentira recorren la mansión sin fruto alguno; y tantas son sus ansias y deseos que no saben partir y quedan reos.
Por toda parte, la frente erguida, el vicio se pasea, llevando por divisa «audacia y arte». Tienta, seduce, inflama, ni oro, ni afán perdona; da a la maldad por galardón la fama, se atreve a todo, y triunfa, y se corona.
La grave faz con que salióme al paso me hicieron creerlo digna compañía: no tuve de él jamás indicio o nueva hasta que dionos hoy tan triste prueba; »que tanto me irritó, que a poco estuve de castigar su insólita vileza, de suerte que jamás de nuevo incube afán de andar a justa en la cabeza; mas luego.
Pero sobre todo, siento haber recogido las palabras mágicas del tracio y haber aprendido con tanto afán una cosa que ningún valor tiene.
Su madre, opulentísima señora, andaba loca con el afán de darle salud, y el médico, fijándose en la índole del padecimiento del niño, decía que, principalmente, dimanaba de una especie de atonía o insensibilidad, efecto de que su sistema nervioso se encontraba como amodorrado o dormido, y no comunicaba al organismo las reacciones vitales y al espíritu la fuerza necesaria.
Sabía Gayoso que Inesiña era la víctima, la oveja traída al matadero; y con el feroz egoísmo de los últimos años de la existencia, en que todo se sacrifica al afán de prolongarla, aunque sólo sea horas, no sentía ni rastro de compasión.
En efecto, todas las guerras no tienen más origen que el afán de amasar riquezas, y nos vemos forzados a amasarlas por el cuerpo, para satisfacer sus caprichos y atender como esclavos a sus necesidades.
Esto es, el sol de agua: ATONATIUH (atl: agua; to: nuestro; nan: madre resplandeciente). Y el mundo volvió a llenarse de gente; a vivir su segunda oportunidad, su segundo ciclo, tras el afán de ser creativos.
Si el historiador de mañana es además de veras comprensivo y dotado de la capacidad suficiente para no dejarse influir por la verdad formal de los documentos oficiales (válvulas de escape o puentes de plata de mucho uso útil), tampoco ha de explicarnos la pacífica devolución de las Malvinas a su auténtico dueño como un acto “ejemplarizante” de justicia internacional… Lo que sencillamente ha de expresar; lo que debe decirnos prosaicamente, es que el venturoso pasaje a que asistiremos nosotros tiene su real y positiva explicación en el hecho de que coincidieron, de un lado la vertical caída del afán imperial de Gran Bretaña (las escaleras se hicieron para subir y bajar) y del otro el auge creciente y merecido del gran pueblo argentino...