Ejemplos ?
Este triunfo de la Iglesia es lo que glorifica Rafael en los frescos de esta segunda sala. En todos los frescos, Rafael, de manera aduladora, incluye a su patrón, el papa Julio II, como participante u observador.
Sin embargo, muchos críticos, incluyendo a Bernard Shaw, comenzaron a condenar la música de Mendelssohn por su asociación con la cerrazón cultural victoriana; Shaw se quejaba en particular de la «gentileza aduladora del compositor, su sentimentalidad convencional y su despreciable propagación del oratorio».
En Inglaterra, la reputación de Mendelssohn fue alta durante un largo tiempo; la aduladora (y hoy apenas legible) novela Charles Auchester de la adolescente Sarah Sheppard, publicada en 1851 y que destaca a Mendelssohn como el «Chevalier Seraphael», permaneció en imprenta durante cerca de ochenta años.
1797-1800), así como famosos retratos de corte de Carlos IV, y lo hizo de manera tan implacable y menos aduladora que resulta difícil entender cómo fueron tan aceptados y estimados en su tiempo.
Peter Bradshaw de The Guardian dijo que la película fue "una road movie atractiva estéticamente pero sin dirección y auto-aduladora", y que tuvo "un conmovedor tipo de tristeza al mostrar cuan pobre se estaba volviendo Dean, un material crudo para la ficción, destinado a ser olvidado al mismo tiempo que Sal se volvía un pez gordo en Nueva York.
Aunque no es descaradamente parcial o aduladora, y es relativamente objetiva; Irulan se muestra en sus libros más o menos favorable a Paul y su legado.
Cuando les pide que les declaren su afecto, Cordelia, la hija menor, disgustada por la desfachatez aduladora de las hermanas Gonerilda y Regania, responde que su afecto es el que toda hija siente por su padre.
Otros estereotipos villanescos incluyen la costumbre de la «risa malvada», una voz estirada y aduladora, y un arrogante exceso de confianza en sí mismo que le lleva a explicar innecesariamente sus siniestros planes.
"Little by Little" es quizá la más controvertida canción en el álbum, recibiendo comentarios de los que pensaban que era un ejemplo clásico de un himno optimista Oasis y los que consideraban que era una melodía cursi, aduladora y condescendiente.
Guardémonos de una interpretación errónea: la descripción poco aduladora de la mujer en la literatura no significa que sea despreciada: el faraón se beneficia a menudo del mismo tratamiento por los narradores, que le presentan como limitado y fantástico.
Beauregard y Dieudonné se encargan de cuidarla, Dieudonné observa, sin ser aduladora, que ella podría convertirse en una poderosa vampira.
Es una obra de circunstancias, destinada a ser pronunciada el 1 de octubre del año 100. Se trata de una descripción aduladora y enfática del emperador.