Ejemplos ?
Las formas griegas adquirían nuevo realce por la templada expresión y parsimonia de movimientos...
Los mil ruidos de la naturaleza, el correteo de las alimañas, el manso rumor del follaje, adquirían a tal hora y en tal sitio medrosa solemnidad.
Cerrado que hubo la noche, y con ella la tienda, y cuando todo el mundo estaba acostado, excepto el estudiante, entró el duende en busca del pico de la dueña, pues no lo utilizaba mientras dormía; fue aplicándolo a todos los objetos de la tienda, con lo cual éstos adquirían voz y habla.
Mientras andaba apresuradamente vi a mi derecha los derruidos restos de una casa de labor, y la negra boca de un pozo abandonado cuyos estancados vapores adquirían un extraño matiz al ser bañados por la luz del sol.
La madrina y su marido se encariñaron locamente i or la criatura, disputándose á cuál la mimaba más, y agotando en ella cuanto adquirían para tenerla siempre vestida con esme- rada limpieza y buen gusto.
El mar era extendida tela de un azul puro, refulgente; allá a lo lejos, los montes adquirían tonos de amatista, y los escollos, que otros días tenían un negror sombrío y tétrico, eran, bajo las últimas caricias del sol, de un rojo de caoba, veteado del verde de las vegetaciones marinas.
Eustaquio se sintió pronto tranquilo en lo relativo a su novia; Javotte, en realidad, no había hecho otra cosa que guardar una impresión demasiado intensa de sus recuerdos de niña, que en una vida tan poco accidentada como la suya adquirían una importancia desmesurada.
Hemos estado hablando entre todos sobre la obtención de la ganancia, pero este era sólo uno de los tres métodos principales mediante los cuales los capitalistas recaudaban el tributo de la gente trabajadora y adquirían y mantenían el poder.
A medida que miraba a la dormida sus ojos adquirían una fijeza de enajenado, mientras con la mano en el bolsillo levantaba el percutor, apretando el gatillo.
Poco a poco, con el andar del tiempo, fueron mejorándose las construcciones, en proporción al aumento de pobladores y a medida que se adquirían los elementos indispensables para edificar, como el ladrillo, la cal y las maderas, importándose éstas del Paraguay para tirantes, alfajías, marcos, puertas y ventanas.
El carpintero, que no había cesado de remar durante doce horas consecutivas, se hallaba en extremo fatigado y exhausto, pero al ver la distancia que lo separaba de tierra disminuía rápidamente, sus músculos relajados adquirían nuevo vigor y su ánimo decaído recobraba su fiera y ruda entereza.
Los ojos de mi compañero ya no brillaban, ardían, giraban dentro de sus órbitas, estaban algo inflamados por el insomnio y adquirían por momentos una inquietud siniestra.