adormecido

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Traducciones

adormecido

ADJ [persona] → sleepy, drowsy; (= aletargado) → inactive; [miembro] → numb

adormecido -da

adj numb, asleep (fam)
Ejemplos ?
El sonido de su propia voz le hizo estremecer y, a pesar de esto, deseó casi que el eco recogiese y des­pertara de sus sueños a la ciudad adormecida.
Apresuréme para ganar la otra orilla, y cuando ya mi caballo se erguía asentando los cascos en la arena, sentí en el brazo izquierdo el golpe de una bala y correr la sangre caliente por la mano adormecida.
Una de ellas permaneció en el río, sin tener fuerzas para huir, parecía una sirena sorprendida en su cantar; náyade gentil, adormecida en brazos de las aguas: era Loarina.
Y pasaron muchas noches, y don Juan siguió viniendo a la reja y siguió oyendo Margarita al seductor, y con las dulces promesas del galán adormecida, suspiró por otra vida de deleites y de amor.
Una expresión de beatitud suave reemplazó en la cara fina la angustia de antes y adormecida, la respiración estertorosa, devolvió a Dios el alma.
Como al regreso de la Vaubyessard, cuando las contradanzas le daban vueltas en la cabeza, tenía una melancolía taciturna, una desesperación adormecida.
el hombre oculto... la simiente sana... la materia superior del universo... inconcluíble energía adormecida... Él era. Él. EL PRINCIPE FELIZ Pos fíjate que sí, pa' qué te presumo.
Usted ha destruido la desmedida ambición de poderío de quienes se sintieron eternamente indispensables, y ha desvanecido o reducido a sus normales proporciones, los impulsos mesiánicos, de quienes han pretendido presentarse ante el pueblo como salvadores de una situación cuyas contradicciones tienen su raíz en el pasado; porque con perversidad y mala fe, confundieron los efectos con las causas, los síntomas con la enfermedad, y para decirlo de manera inequívoca y directa, porque confundieron el bienestar personal y el provecho propio con la felicidad del pueblo. En México, la conciencia política se encontraba adormecida.
-Jesús, María y José -exclamó en aquel momento, apareciendo como por arte de magia en el umbral de la habitación, Joseíto el Perchelero, con una sonrisa picaresca en la boca sensual y juvenil y llenos de acariciadoras ternuras los ojos grandes, garzos y de expresión adormecida.
Junta en haz alto, y echa al fuego, pesares de contagio, tibiedades latinas, rimas reflejas, dudas ajenas, males de libros, fe prescrita, y caliéntate a la llama saludable del frío de estos tiempos dolorosos en que, despierta ya en la mente la criatura adormecida, están todos los hombres de pie sobre la tierra, apretados los labios, desnudo el pecho bravo y vuelto el puño al cielo, demandando a la vida su secreto.
Veía otro Niño regordete, colorado, con pelusa en el cráneo, con un corpezuelo hecho a torno; otro Niño como el del pesebre, con una risa tempranera y una gracia candorosa al buscar el seno de la madre... Con tales suposiciones se calmaban algo los rigores del suplicio, y por momentos quedábase adormecida; mejor dicho, amodorrada.
Y dicen que esos son los halagüeños Fantasmas que en la noche nos embriagan, Esos los blancos y amorosos sueños Que en nuestra mente adormecida vagan.