adonis


También se encuentra en: Sinónimos.

adonis

(Por alusión a la hermosura de Adonis, personaje mitológico, amante de Afrodita.)
s. m. Muchacho de gran atractivo.
NOTA: En plural: adonis

adonis

 
m. fig.Mancebo hermoso.
bot. Díc. de varias especies de plantas herbáceas de la familia ranunculáceas y del género Adonis. Se trata de plantas venenosas propias de la región mediterránea.

Adonis

 
mit. En la mitología griega, joven de portentosa belleza, hijo del incesto del rey de Chipre con su hija.
Sinónimos

adonis

sustantivo masculino
bello, hermoso, guapo, apolíneo.
Adonis y apolíneo (literario) se aplican a la belleza masculina.

adonis:

apolíneobien parecido, bello, hermoso, guapo,
Traducciones

adonis

adone

adonis

Adonis

adonis

Adonis

adonis

Адонис

adonis

Adonis

adonis

أدونيس

adonis

Άδωνις

adonis

Адонис

adonis

阿多尼斯

adonis

阿多尼斯

adonis

Adonis

adonis

Adonis

adonis

Adonis

adonis

אדוניס

adonis

아도니스

adonis

Adonis

Adonis

SMAdonis
es un Adonishe's gorgeous
Ejemplos ?
Celadón, hijo de un magistrado de Nancy. Tiene catorce años. Adonis, hijo de un presidente de la Cámara de París, quince años, destinado a Curval.
El día 30, para la fiesta de la treceava semana, el duque se casará con Hércules como marido y con Céfiro como mujer, y el matrimonio se efectuará, así como los tres otros siguientes, delante de todo el mundo. El 6 de febrero, para la fiesta de la catorceava semana, Curval se casará con Brise-Cul como marido y con Adonis como mujer.
Siempre afanado en los deportes; ya en las carreras de autos; ya en el americano; ya en el tenis. Goza mostrado su vigoroso esplendor físico... Sus conquistas amorosas por su aspecto de Adonis... y su semivalentía...
El cuerpo gallardo, la cara simpática, morena y expresiva, sin hacer del visitante un Adonis, le incluían entre los tipos que atraen a primera vista y explican cualquier desvarío amoroso.
Las manos, pues, cuyos dedos desta vida fueron dioses, restituyen a Medoro salud nueva, fuerzas dobles, y le entregan, cuando menos, su beldad y un reino en dote, segunda envidia de Marte, primera dicha de Adonis.
Púsose borceguíes y zapatos, de dos dediles de segar abiertos, que con pena calzó, por estar tuertos; una cuchara de plata por espada; la capa, colorada, a la francesa, de una calza vieja, tan igual, tan lucida y tan pareja, que no será lisonja decir que Adonis en limpieza y gala, aunque perdone Venus, no le iguala; por gorra de Milán, media toronja, con un penacho rojo, verde y bayo, de un muerto por sus uñas papagayo, que diciendo: «¿ Quién pasa?» cierto día, pensó que el Rey venía, y era Marramaquiz, que andaba a caza, y halló para romper la jaula traza; Por cuera, dos mitades que de un guante le ataron por detrás y por delante, y un puño de una niña por valona.
A Curval se le empalmó mucho, se había enardecido asombrosamente por la mañana con Adonis, en la visita de los muchachos, y creyóse que eyacularía al ver las cosas que hacían Thérése y los jodedores, pero se contuvo.
Diríase que el orgullo sufre por el hecho de dejarse ver por una mujer en semejante estado de debilidad y que la repugnancia nace de la mortificación que entonces se experimenta. —No —dijo Curval, a quien Adonis, arrodillado, meneaba la verga, y que dejaba pasear sus manos sobre el cuerpo de Zelmira—.
Pero como quería reservarse abandonó el lugar, desayunaron y se estableció aquella mañana que los cuatro jóvenes amantes de los señores, a saber, Céfiro, favorito del duque, Adonis, el amado de Curval, Jacinto, amigo de Durcet, y Celadón, querido del obispo, serían desde entonces admitidos en todas las comidas al lado de sus amantes, en cuyas habitaciones dormirían regularmente todas las noches, favor que compartirían con las esposas y los jodedores, con lo cual se ahorró una ceremonia que era costumbre celebrar por la mañana y que consistía en que los cuatro jodedores que no se habían acostado llevasen cuatro jóvenes.
Quiso que el pequeño Adonis menease la verga de Bande-au-Ciel y le hizo tragar el semen, y poco satisfecho de esta última infamia, que se ejecutó inmediatamente, se levantó y dijo que su imaginación le sugería cosas más deliciosas que todo aquello y, sin más explicaciones, arrastró consigo a la Fanchón, Adonis y Hércules, se encerró en el camerín del fondo y no volvió a aparecer hasta la hora de las orgías, pero en un estado tan brillante que estuvo todavía en situación de proceder a otros mil horrores distintos, pero que en el orden esencial que nos hemos propuesto no nos permite aún pintarlos a nuestros lectores.
Le obedezco y cumplo a la vez mis tres cometidos con tanto arte que la pequeña anchoa descarga pronto todo su furor en mi boca, y trago la eyaculación mientras mi adonis hace otro tanto con mi orina, y todo eso sin dejar de respirar los pedos con que no dejo de perfumarlo.
Aquel día se celebra la fiesta de la décimo cuarta semana y Curval, como mujer, se casa con Brise-Cul, como marido, y en calidad de hombre con Adonis, como mujer; este niño no es desvirgado hasta aquel día, ante todo el mundo, mientras Brise-Cul jode a Curval.