admirador

(redireccionado de admiradores)
También se encuentra en: Sinónimos.

admirador, a

adj./ s. Que siente admiración por algo o por alguien admirador del arte clásico.

admirador, -ra

 
adj.-s. Que admira.

admirador, -ra

(admiɾa'ðoɾ, -ɾa)
abreviación
persona que admira a otra o a una cosa determinada un joven admirador de la música clásica

admirador, -ra


sustantivo masculino-femenino
persona que admira a otra o a una cosa determinada las admiradoras del actor

admirador, -ra

(aðmiɾaˈðoɾ, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
persona que siente adoración, interés y estima por algo o alguien los admiradores del artista
Sinónimos

admirador

, admiradora
adjetivo
adorador, enamorado*, fan (anglic.), entusiasta, fanático, hincha (en los deportes), devoto.
Al admirador desmedido se le denomina fanático. Devoto se emplea en fórmulas de cortesía, por ejemplo en las despedidas de las cartas: le saluda atentamente un devoto amigo.
Traducciones

admirador

fan, admirer, groupie

admirador

مُعْجَب, المعجب

admirador

fanoušek

admirador

fan, beundrer

admirador

tuuletin

admirador

ljubitelj

admirador

扇風機

admirador

선풍기, 찬양

admirador

fan, bewonderaar

admirador

vifte

admirador

wentylator

admirador

fläkt, beundrare

admirador

พัดลม

admirador

vantilatör

admirador

người hâm mộ

admirador

admirador

מעריץ

admirador

SM/Fadmirer
Ejemplos ?
-¡No, por Júpiter!, le contesté, de un tal Aristodemos de Kydaethenes, un hombrecito que siempre va descalzo. Ése estuvo presente, y si no estoy equivocado era entonces uno de los más fervientes admiradores de Sócrates.
Esto mismo se produce en las almas sobrecargadas por una prosperidad desmesurada, pues no les sirve sino para perjuicio de otro, e incluso de ellas mismas. ¿Qué enemigo fue nunca tan insolente con nadie como son con algunos de sus admiradores?
---- Otras gentes piden -ya eso de pedir es manía crónica en México-, la repetición del paseo de los huehuenches, que también se llevará otra cantidad regular en caso de acudir el gobierno a la súplica de los admiradores de los carnavales septembrinos.
Y siempre fue un enigma para los admiradores del talento de Redlitz el por qué estuvo más de dos meses triste y preocupado, así como fue otro misterio para los admiradores de la hermosura de la marquesita de Polvareda verla empeñada en que tenía una voz admirable, cuando lo que tenía eran unos ojos de «date preso» y una cara y un talle de patente.
Con el comandante Delgado, dador de ésta, remito a usted una escopeta y un par de pistolas juntamente con el caballo de paso que le ofrecí en Guayaquil. Admita usted, general, esta memoria del primero de sus admiradores.
Incapaz de amar a nadie, ni de poner a ninguna al par de su importancia ni de su inteligencia, al rodearse de una corte de admiradores su mayor placer sería aniquilarla de un solo golpe después de haberse servido de ella.
Jorge Arial, para los que le trataban de cerca, el hombre más feliz de cuantos saben contentarse con una acerada medianía y con la paz en el trabajo y en el amor de los sayos; y además era uno de los mortales más activos y que mejor saben estilar las horas, llenándolas de sustancia, de útiles quehaceres. Pero de esto último sabían, no sólo sus amigos, sino la gran multitud de sus lectores y admiradores y discípulos.
Lo mismo que antes, se mostró gran conquistador, derrochador y jugador, pronto a desafiar, bochinchero y turbulento, pero, al mismo tiempo, su pequeña ciencia le daba cierto aplomo que pronto se volvió prestigio, y de tal modo creció el círculo de sus admiradores, que se hizo, para ellos, todo un caudillo.
No bailaba nunca. No sonreía a sus admiradores. Frecuentaba las iglesias, y en sociedad apenas cruzaba palabra con los menores de cuarenta años.
En provincias, las actrices se hacen cargo bien pronto de dónde están sus admiradores y partidarios; y la verdad es que con Quiñones no era difícil tal perspicacia.
Parecía que ella sondeaba en sus desnudeces escondidas, en aquellas jamás mostradas... y... (.... tengo fama... dinero... admiradores... amantes... todo... y sin embargo no soy feliz.
La personalidad de García Moreno, por ejemplo, personalidad universalmente dis- cutidci, para quien sus admiradores reclaman de Roma hasta la santidad que se reverencia en los altares, y quien es trata- do 'por los que no lo amaron, en vida ni en muerte, como uno de esos monstruos que envilecen á la especie humana, nué- rcce do usted frases que, á pesar de todo, subliman al hom- bre, así en el mal como en el bien.