adjetivación

adjetivación

1. s. f. Acción de adjetivar o adjetivarse.
2. LITERATURA Conjunto de adjetivos o forma particular de usarlos de un autor o en una época determinada la adjetivación barroca.
3. LINGÜÍSTICA Transformación de una palabra o de una expresión en un adjetivo.

adjetivación

 
f. Acción y efecto de adjetivar o adjetivarse.
ling. Conversión de un elemento lingüístico a la categoría adjetiva por distintos procedimientos morfosintácticos. En yo soy así el adverbio así actúa con función de adjetivo.
Ejemplos ?
La búsqueda de la belleza se consigue a través de imágenes muy plásticas y acercamiento a las artes, de una adjetivación con predominio del color y con imágenes relacionadas a todos los sentidos, así como con la musicalidad que produce el abuso de la aliteración, los ritmos marcados y la utilización de la sinestesia (influencias del simbolismo).
Se pluraliza para concretar pensamientos: “Acaeceres milagrosos” “ocultas artes de persignaciones.” Las preposiciones auxilian a la adjetivación: “en malabares juegos de agua bendita” “con sus muertes de azúcar cándida”.
Morisco hablarás casi con la misma adjetivación, pronunciando muchas xx o jj: como espadahan de jerro, boxanxe, borriquela y Mondoxas, mera boxe y así en todo.
(Canciones de niñas). b) La deleitosa narración de sus novelas y cuentos plasmados de frases claras y adjetivación precisa: Mirlitón.
Los adjetivos interrogativos son: Cuál(es), qué, cuánto(s), cuánta(s). Adjetivo sustantivado o absoluto: es el que desempeña en la frase la función de sustantivo mediante metábasis de adjetivación.
Según García Arias, la etimología del topónimo podría ser latina, como adjetivación de un antropónimo (BONIUS), aunque no descarta un origen prerromano a partir de las voces ONNO (corriente de agua) u ONNA (río) por su proximidad al río Nalón y la variante Güeñu.
Su narrativa «cuenta con un estilo impecable –en palabras de José Balza-, una transparencia gramatical que asordina el magnífico empleo de los verbos y la adjetivación, el tramado de las comas, que al fluir de la anécdota parecen desconfiar de lo narrado».
Es probable que la acepción “chinesco” entre los afroporteños no fuera sui géneris sino una adjetivación usual en el Buenos Aires decimonónico para objetos de factura o carácter exótico, que se remonta a la difusión del chinoiserie o estilo chinesco, originado en la Europa del siglo XVII y que para finales del XIX estaba en franca decadencia.
Según el Diccionario de la lengua española de la Real Academia Española (2001: 647) el chinesco es una adjetivación para referenciar cosas propias o características de la China y un “instrumento músico, propio de bandas militares, compuesto de una armadura metálica, de la que penden campanillas y cascabeles, y todo enastado en un mango de madera para hacerlo sonar sacudiéndolo a compás”.
Funda, así, un manifiesto vanguardista cuyas principales características ya residían en la naturaleza de su obra: leyes carentes de anatomía, manar incesante de la metáfora, excesiva adjetivación, libre regla y complejidad, entre otros.
Es evidente la influencia de Leopoldo Lugones en cuanto a la voluntad de evitar los lugares comunes, la utilización de un vocabulario hasta entonces considerado antipoético, la adjetivación insólita, las metáforas inesperadas, los juegos de palabras, la predilección por los vocablos esdrújulos y el uso humorístico de la rima.
En todos los casos las distintas denominaciones empleadas aluden a un mismo ámbito territorial, el área oriental de Aragón de lengua catalana, siendo en todos los casos denominaciones creadas desde Cataluña, es decir, es un concepto creado desde un punto de vista exógeno para poder denominar sustantivamente a un territorio de habla catalana ubicado al oeste de Cataluña, de allí la adjetivación de Poniente (de Ponent).