adivino


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adivino, a

s. OCULTISMO, OFICIOS Y PROFESIONES Persona que predice el futuro consultaba su destino a una adivina.

adivino, -na

 
m. f. Persona que adivina.

adivino, -na

(aði'βino, -na)
sustantivo masculino-femenino
persona que hace predicciones a través de la magia Fue a consultar a una adivina sobre su futuro.
Sinónimos

adivino

, adivina
Traducciones

adivino

indovino

adivino

Wieszcz

adivino

/a SM/Ffortune-teller
Ejemplos ?
¡Incauto el uno, audaz el otro en tentador ayuno, y de la Patria en medio el paladión! Tremendo porvenir, yo te adivino, pero no tiemblo.
No las he visto, porque tú me rodeas de esplendor y alegría y a mi alrededor se alza el bullicio de las risas y las canciones, pero yo adivino que lo habitual por ahí fuera será la desgracia, y que yo podría mitigarla quizás acercándome a ella.
El Rey, en su entusiasmo, le dijo al feliz adivino que pidiera lo que quisiese, y fuese lo que fuese, le daba su palabra real de que se lo concedería; a lo que contestó en seguida: -Pido, Señor, que resumen de juan cigarron
II - La ausencia El gran marqués de Lombay, del inminente peligro salvo, en que se vio de muerte por enfermedad o hechizo, salió de España, siguiendo los saludables avisos del docto Juan Villalobos, o médico o adivino, y aunque el dejar a Toledo, para su pecho lo mismo fue que dejarse allí el alma, resignose al sacrificio.
Un dios del Olimpo nos instiga, transfigurado en adivino, a pelear cerca de las naves; pues ese no es Calcante, el inspirado augur: he observado las huellas que dejan sus plantas y su andar, y a los dioses se les reconoce fácilmente.
Sucedió que al ir nosotros al lugar de oración, nos vino al encuentro una muchacha esclava poseída de un espíritu adivino, que pronunciando oráculos producía mucho dinero a sus amos.
Y todavía tiene Uxmal la Casa del Adivino, pintada de colores diferentes, y la Casa del Enano, tan pequeña y bien tallada que es como una caja de China, de esas que tienen labradas en la madera centenares de figuras y tan graciosa que un viajero la llama «obra maestra de arte y elegancia», y otro dice que «la Casa del Enano es bonita como una joya».
Vivir contigo en un rincón de la tierra, solos como ahora, pero sin temores, sin penas y sin sobresaltos, poder darte mi nombre, hacerte feliz. Aquí, Cecilia hermosa, no te veo, te adivino y desearía admirarte, oírte y hablarte a todas horas.
Mas, ea, consultemos a un adivino, sacerdote o intérprete de sueños —también el sueño procede de Zeus— para que nos diga por qué se irritó tanto Febo Apolo: si está quejoso con motivo de algún voto o hecatombe, y si quemando en su obsequio grasa de corderos y de cabras escogidas, querrá apartar de nosotros la peste.
La respuesta nada tenía de satisfactoria; porque así sabíamos quién fue el susodicho virrey, como la hora en que el goloso padre Adán dio el primer mordisco a la agridulce manzana del Edén. -¿Y quién era ese señor adivino?
Levantóse al punto el poderoso héroe Agamemnón Atrida, afligido, con las negras entrañas llenas de cólera y los ojos parecidos al relumbrante fuego; y encarando a Calcante la torva vista, exclamó: —¡Adivino de males!
He aquí en qué términos tan diferentes de los nuestros habla el Dios a los que entran en su templo, y yo comprendo bien el pensamiento del autor de la inscripción. Sed sabio, dice a todo el que llega; lenguaje un poco enigmático, como el de un adivino.