Ejemplos ?
Es precisamente en 1960 cuando realiza su primera aparición en la pequeña pantalla, presentando el programa Adivine su vida, de TVE, al que seguiría X-0 da dinero y Ayer noticia, hoy dinero.
Se recuerdan las frases de sus personajes, tales como "No se lo diga, Polonio, que adivine", "Docena mais um: Treece", "Hecho por Délo" y "¿Cómo se llama este programa (sic)?".
Hay preguntas con tres respuestas fijas, el que falle una pregunta, pierde y cae por la trampilla, a menos que tenga comodines. Hay que buscar algo, se van a estar dando pistas, y el que antes lo adivine, permanece jugando como concursante central.
Palabras Prohibidas: Juegan dos participantes. Uno de ellos debe conseguir que el otro adivine una palabra escrita en la pantalla, que el otro no podrá ver.
Antes de cada juego, una palabra de los secretos de los concursantes ha sido designado como la "palabra de honor". En caso de que el panel adivine la palabra, al concursante le cae slime.
Uno de ellos, sentado en una silla aparentemente normal, debe conseguir que el otro adivine una palabra sin mencionar ninguna de las 12 prohibidas.
Tendrá 40 segundos para imitarlo, y en el caso de que Arturo no lo adivine, todo el mundo en el plató le lanzará bolas de plástico de colores.
El participante elige su instrumento, lo paga y el instrumento toca una parte de una canción, el participante tiene que adivinar la canción; un instrumento está premiado con toda la canción y el participante la debe adivinar. Después de que adivine hay un tocadiscos con un LP (long play).
El taxista admite que quería usar el dinero para dejar algo a sus hijos, y que ha perdido, pero aun así, insiste en que Sherlock adivine cual es la pastilla mala.
Allen finalmente trabajó durante dos años como panelista en el concurso de la CBS What's My Line? (Adivine su vida) desde 1954 hasta su muerte en 1956.
La versión española de What's My Line? fue emitida en los años 60 por TVE, y se llamaba Adivine su vida. Una versión británica de What's My Line?
-«¿No querrá el buen caballero que en las líneas que se cruzan sobre su diestra, adivine cuál es su suerte futura?» Tendí mi mano riendo, mientras que, con honda angustia, tú interrogabas los ojos de la pitonisa muda.