Ejemplos ?
Florecen las rosas en torno de ella, vuelan los faisanes, agitan los árboles su cabellera verde a lo largo de las majestuosas avenidas; pero en el suelo cubierto de flores, de perfumes y susurros se adivina la presencia de algo enorme que está allí enterrado: una España que fue, y no cayó bravamente en heroica y tenaz resistencia, sino que se desplomó de anemia, dulcemente, con el cráneo hueco y un paternóster en los labios como último suspiro.
Y echó don Juan en un plato Nueve onzas en nueve piezas. -Perdí -dijo el juez, y el otro Que adivina lo que piensa, Díjole: -Meted espadas, Si los oros no os contentan.
Créeme que en la misma grande dicha hay la felicidad de morir, no habiendo cosa cierta que dure un día. ¿Quién, pues, en tan oscura y dudosa verdad adivina si la muerte envidió a tu hermano o cuidó de él?
En vano demándaronle los jueces declaración verídica y sucinta de la fatal historia de la quinta; por más que repitiéronle mil veces la idéntica pregunta, nunca más respondió que insensateces, y de ellas nada el tribunal barrunta; nada por él descubre ni adivina.
De suyo se adivina que la bendita prenda fué muy milagrera y que hizo caldo gordo a conventuales y capellán, con las limosnas y regalos de los agradecidos creyentes.
CELESTINA No se va esto mal trazando: a esta moza acomodé en casa desta señora con título de sobrina, porque es bonita y ladina; y un galán, que a su ama adora, me la hizo echar por espía en su casa, y como ha sido también de las que han creído mi fingida hechicería, yo apuesto que su ama ahora venirme a ver determina por mágica o adivina.
-Es cierto que estoy mal dispuesto y que padezco grandes molestias, pues no puedo menear las manos y los pies fácilmente, pero no puedo aceptar lo que me propones, porque esa bebida nunca la había conocido.- QUETZALCOATL continuó. Podría emborracharme y se adivina que es jugo de maguey, agua miel.
Algunos se pusieron a escupirle, le cubrían la cara y le daban bofetadas, mientras le decían: Adivina, y los criados le recibieron a golpes.
Mal concertada yunta, que, algún día, recordando los hábitos de marras, estuve a punto de esgrimir las garras, y atroz huemulicidio ejecutar. POETA -¡Oh mente de los hombres adivina!
-Pos míe usté - repúsole éste a la vez que llenaba de nuevo las copas con mano temblorosa -, la cosa es más clara que una iluminación; usté no adivina quien es el mocito que...
Pero su madre, casi como adivina de lo que su hijo sentía, le dijo: -No te corras, hijo, de los estremos que has hecho, sino córrete de los que no hicieres cuando sepas lo que no quiero tenerte más encubierto, puesto que pensaba dejarlo hasta más alegre coyuntura.
El pobre viejo, que no está para muchas fiestas, se accidenta todo, le meten a dar un paseo al cuarto inmediato, y de allí a poco le vuelven a sacar hecho un energúmeno, como un sacerdote antiguo inspirado, que le viene a decir a su hijo antes de marcharse a la otra vida que es un mal hombre, y que le tienen que suceder muchos chascos por ser un jugador, y otras mil cosas por este estilo, que adivina; el diablo son los viejos; y las concluye todas con su última maldición.