adepto


También se encuentra en: Sinónimos.

adepto, a

1. adj./ s. Que forma parte de alguna asociación o ideología las organizaciones políticas juveniles han perdido muchos adeptos. afiliado
2. Que es partidario de alguna persona o idea adepta al ecologismo y al pacifismo. seguidor, simpatizante
3. OCULTISMO Persona que ha llegado a la maestría teórica y práctica, habiendo superado el estado de iniciado.

adepto, -ta

 
adj.-s. Iniciado en los secretos de la alquimia.
Afiliado en alguna secta de asociación.
Partidario de alguna persona o ideal.

adepto, -ta

(a'ðepto, -ta)
abreviación
persona que es partidaria de alguien, de algo o de una idea Es adepto al cristianismo.

adepto, -ta


sustantivo masculino-femenino
persona que es partidaria de alguien, de algo o de una idea los adeptos del liberalismo
Sinónimos
Traducciones

adepto

Adept

adepto

adepte

adepto

adepto

adepto

adept

adepto

adept

adepto

بارعون

adepto

Adept

adepto

adept

adepto

adept

adepto

adept

adepto

/a SM/F (= partidario) → follower, supporter (Rel) → adept, initiate (LAm) (= drogadicto) → drug addict
Ejemplos ?
Solo se puede decir que verdaderamente ha entrado en la Corriente aquel discípulo que no diferencia entre él mismo y los demás, que no toma en consideración nombre, forma, sonido, olor, gusto, tacto, o cualquier otra cualidad." "¿Un adepto que está sujeto a tan solo un renacimiento más se dirá a sí mismo, 'soy merecedor de los honores y recompensas de uno-que-solo-va-a-renacer-una-vez'?" "No, Señor.
Solo se puede llamar adepto a alguien que haya comprendido esto." "¿Un Venerable que no volverá a renacer como mortal se dirá a sí mismo, 'soy merecedor de los honores y recompensas de uno-que-no-va-a-volver.'?" "No, Honorado-por-todo-el-mundo.
Sin embargo, resultaba casi increíble que pese a haber caído tan bajo mancillando mi condición de caballero, hubiera de llegar a familiarizarme con el vil arte del jugador profesional y que, habiéndome convertido en adepto de esa ciencia despreciable, la practicara con frecuencia, corno un medio de aumentar aún más mis enormes rentas a expensas de mis compañeros más débiles de carácter.
En Oriente su teoría duró hasta el siglo X. Marción fue un gran adepto de Pablo, y como griego, no entendía que el cristianismo mantuviera una conexión judía.
Cuando yo hablo de una sociedad secreta, no me refiero al tipo clásico de sociedad, sino a una supermoderna, donde cada miembro y adepto tenga intereses, y recoja ganancias, porque sólo así es posible vincularlos más y más a los fines que sólo conocerán unos pocos.
La visión alquímica del Nuevo Mundo lo asociaba con la materia prima o hyle, el "estado de naturaleza"(6), la inocencia y la potencialidad ("Virginia"), un caos embrionario que el adepto transmutaría en "oro", es decir, en perfección espiritual al igual que en abundancia material.
La conversación versaba sobre los Mahatmas, unos grandes maestros que vivían en la cima de los Himalayas, pero que desprendiéndose de su cuerpo material se aparecían en forma vaporosa al llamado del adepto iniciado.
"Obligados a la ejecución de los poderosos en las ferias y ceremonias públicas, único medio de acercárseles, simulando el entusiasmo del admirador, la devoción del converso, la dedicación del criado, el adepto sabía que tras su puñalada justiciera, sobrevendría sin remisión su propia muerte.
Uno de los padrinos hacía al novel caballero ocupar el último asiento, diciéndole: -Siempre que os reunáis con otros caballeros de la orden seréis en todo el último, hasta tanto que venga otro a quien por la antigüedad precedáis. Un caballero, designado con anterioridad para el caso, dirigía en latín algunas palabras de felicitación al nuevo adepto.
Supe, no obstante, contener mi sorpresa, mientras él proseguía, con naturalidad, arrollando el gallardete: –La iniciación prescribía el "hashish" al entrar en el tercer grado, con el fin de poner al adepto en trance de recibir la comunicación de ciertos poderes ocultos.
No tenía sirvientes que durmieran en la casa, pero siempre he sido, como sabe, adepto a mi propia compañía, con mucha afición a la lectura aunque poca al estudio.
Se sitúa en una intersección de fuerzas, como una especie de centro de fuerza pagano en la confluencia de misteriosas líneas cósmicas, reconocibles al adepto en aparentemente invisibles fragmentos de tierra, paisaje, flujos de aire, agua o animales.