acuñador

(redireccionado de acuñadores)
Traducciones

acuñador

coniatore
Ejemplos ?
En las cercanías de Alberite, dentro del término de La Posada se encuentra un yacimiento arqueológico con restos celtibéricos y romanos, lo que hace suponer a los expertos que el origen del pueblo es bastante remoto. En cuanto al origen del nombre Alberite hay dos teorías que intentan defender como acuñadores del mismo a romanos y a árabes.
Así, tenemos a los Officinatores, personal principal relativo al proceso de grabación; signatores (acuñadores, grabadores); scalptores (abridores de cuño); malleatores y suppostores (martilleadores que se turnaban); aequatores (relacionados con el peso de los cospeles); nummularii (relacionados con los problemas concernientes con el contenido del metal); los flaturaii (relacionados con el trabajo del metal para fabricar los flanes o cospeles), que no aparecen en inscripciones de época de Trajano, por lo que se piensa que trabajarían aparte.
El trabajo de los metales parece que era muy especializado, pues allí había herreros, broncistas y esmaltadores, orfebres y acuñadores de monedas, cuyos talleres habían sido ya señalizados por Bulliot.
También de allí surgieron las siete familias de acuñadores de moneda romanos, de los que se conoce entre otros a Lucius Thorius Balbus, por la descripción efectuada por Cicerón en su obra De Finibus bonorum et malorum.
Al final, los únicos beneficiados por esta medida fueron los acuñadores, quienes ahora se contaban entre los más ricos de Europa.
La guerra había iniciado una espiral inflacionaria en el sur del Imperio que no fue mitigada por sus gobernantes: ansioso por pagar sus deudas, el Emperador contrató acuñadores, reduciendo la cantidad de plata para poder producir más monedas, y congelando los precios de los alimentos para prevenir la inflación.
Consciente de lo poco efectivo de su medida, en enero de 1623, Fernando no renovó el contrato de los acuñadores y devaluó su moneda en un 87%, aunque la economía del Imperio dio muestras de recuperarse rápidamente, el reinicio de las hostilidades evitó que la misma fuera total y continua.
Desde luego, tan delicada labor requería que cada casa de amonedación disponga de sitios para batir los cospeles de plata y convertirlos en moneda; eran hornazas donde se encontraban los acuñadores, capataces, guardias y negros esclavos e indígenas que hacían los trabajos más pesados.
Se insinúa que las tres son en realidad una a través de una barra horizontal que pasa por detrás de sus cuellos conectándolas. Los acuñadores posteriores simplificaron la imagen.
en el origen histórico de la gran tragedia española, intentando explicar, por un lado, el supuesto fracaso ante la modernidad y, en último extremo, la guerra civil»), ha sido rastreado por Santos Juliá desde sus primeros acuñadores: Mariano José de Larra, pasando por Jaime Balmes y los ya citados Marcelino Menéndez Pelayo, Ramiro de Maeztu y José Ortega y Gasset.
Estos indicios hacen pensar que es poco probable que Aureliano, de haber gobernado más tiempo, se hubiera convertido en perseguidor de los cristianos. Durante el reinado de Aureliano tuvo lugar la única revuelta registrada de los acuñadores de moneda.
La revuelta parece haber sido causada por el hecho de que los acuñadores, y Felicísimo el primero de ellos, estaban acostumbrados a robar parte de la plata utilizada para la acuñación de las monedas y producir monedas de calidad inferior a la exigida.