acostado

acostado, a

1. adj. HERÁLDICA Se refiere a la pieza que está puesta al lado de otra.
2. HERÁLDICA Se refiere a la pieza que, teniendo como propia la posición vertical, está colocada horizontalmente.

acostado, -da

(akos'taðo, -ða)
abreviación
que está puesto de lado Lo encontró acostado, durmiendo una siesta.
Traducciones

acostado

a sdraio

acostado-a

a. reclining; lying down.
Ejemplos ?
Mientras caía, el hombre tuvo la impresión sumamente lejana de no ver el machete de plano en el suelo. Ya estaba tendido en la gramilla, acostado sobre el lado derecho, tal como él quería.
Angustias y Rosa habían salido también, por consejo de la muy complacida guipuzcoana, a rezar una Salve a la Virgen del Buen Suceso, que aun tenía entonces su iglesia en la Puerta de Sol, cuando el Capitán, a quien ya habían acostado de nuevo, oyó sonar la campanilla de la calle, y que doña Teresa abría el ventanillo y preguntaba: ¿Quién es?; y que luego decía, abriendo la puerta: ¡Cómo había yo de figurarme que viniera usted a estas horas!
Cuando se hizo de noche y todo el mundo estaba acostado, se dirigió ella por tercera vez al gran páramo, y las ánimas aparecieron al toque de la medianoche.
Mire lo que cuenta: «Se había acostado, dice, hacía algunos minutos, y había corrido las cortinas, cuando se abrió la puerta de la habitación y entró alguien.
Cerrado que hubo la noche, y con ella la tienda, y cuando todo el mundo estaba acostado, excepto el estudiante, entró el duende en busca del pico de la dueña, pues no lo utilizaba mientras dormía; fue aplicándolo a todos los objetos de la tienda, con lo cual éstos adquirían voz y habla.
Finalmente, me dormí y desperté al día siguiente bajo la horca de los hermanos de Zoto, acostado entre los dos horribles cadáveres.» En este momento, el ermitaño interrumpió al endemoniado y me dijo: – Y bien, hijo mío, ¿qué os parece?
Nataniel se despertó un día como de un sueño penoso y profundo, abrió los ojos, y un sentimiento de infnito bienestar y de calor celestial le invadió. Se hallaba acostado en su habitación, en la casa paterna, Clara estaba inclinada sobre él y, a su lado, su madre y Lotario.
Aquello le asombró muchísimo, porque en el Châtelet no había pasado la ronda, y como siempre volvía un poco animado por el vino, su contrariedad se tradujo en una maldición que hizo estremecer a Eustaquio, que aún no se había acostado, temeroso ya por la audacia de su resolución.
Uno de mis discípulos, que se vanagloriaba de que sólo raras veces sufrían sus sueños los efectos de la deformación onírica, me comunicó uno en el que había visto a su antiguo preceptor acostado con una criada que había servido en su casa hasta que él tuvo once años.
La tía abuela que cuidó desde mi niñez, una vez rezado el rosario, tenía cuidado de recorrer toda la casa, cerrar bien todas las puertas, llevarse las llaves y dejarme bien acostado bajo el pabellón de mi cama.
¡Pero mucha! Fue a despertar al doctor, que se había acostado en la pieza contigua; me dieron unas gotas en agua azucarada. Sosegué por completo y lloré mucho; pero lloré con alegría.
Era éste el sargento Sanabria, acostado de espaldas con los brazos sobre el pecho, y en cuyas pupilas dilatadas vagaba todavía una lumbre de vida.