acopiador

acopiador, -ra

 
adj.-s. Que amontona, que acumula.
Ejemplos ?
-sucursal de San Nicolás- con ramo de almacén, tienda, ferretería, corralón de madera, y maquinas agrícolas; la casa Miranda y Torroba con negocio de ramos generales; Genovio Ledezma, con café, billares, y peluquerías; Jose Irujo, con posada, café, confitería y tienda; José Subiza, acopiador de cereales y frutas; los abastecedores Clementino Del Pozo y Albino Grisetti; Juan Toneguzzo, dedicado a obras de albañilería; Emilio Vogliano, con restaurant; el almacén de combustibles de Azcorra y Camou; la panadería de Alejandro Chambon, y otros comerciantes como Juan Perazzo, German Rodríguez y Ángel Peri.
Las famosas explicaciones de Nahj Al-Balaghah son: La explicación de Ibn Abi Al-Hadid Motazeli Bagdadi La explicación de Ibn Meysam Bahrani La explicación de Ayatolah Juoi La explicación de Muhammad Taqi Jaafari La explicación de Muhammad Shushtari El primer acopiador de los dichos de Alí Ibn Abi Talib, fue Abu Osman Amr Ibn Bahr Jahiz.
oque Ferreyra (Córdoba, 16 de agosto de 1810 – íd., 13 de septiembre de 1885), comerciante y político argentino, perteneciente al Partido Liberal, dos veces Gobernador de Córdoba, elegido constitucionalmente. Roque Ferreyra fue un exitoso comerciante acopiador integrante de la firma "Ferreyra Hnos.", ligada a la oligarquía de Córdoba.
En la trama argumental Ceferino, el flamante jefe de la estación de ferrocarril de kilómetro 111 contraviene las expresas órdenes que recibió de sus superiores y les da a los productores a crédito en flete para que transporten el fruto de una cosecha que ha sido excepcionalmente buena y que en caso contrario hubieran debido vender a menor precio al acopiador ya que no contaban con el dinero para pagarlos y el banco les negaba el crédito.
A menudo Hartlib es descripto como un "acopiador de información", al extremo de ser llamado "el mayor acopiador de información e intelligenzia de Europa".
No obstante, Adaro se reunió con los legisladores adeptos y juró en su presencia en un galpón de un acopiador de cueros y prestó juramento.
El pueblito de Merlo era la sede de un acopiador, Salvador Correa, dedicado a la compra de cueros, y de dos pulperos, Jacinto Correa y Francisco de los Santos.
De allí nacieron cuatro hijas y un hijo: Eugenia, Donatila, Constancia, Irene e Ignacio de la Peña y Funes. Félix de la Peña fue un exitoso comerciante acopiador perteneciente a la aristocracia de Córdoba.
Se recurrió al alcalde, quien se pronunció por la restitución inmediata del caballo a su legítimo dueño, en cumplimiento de la ley: y se preparaba el acopiador a desensillar, cuando su paisano, el pulpero, habilidoso, como dice Martín Fierro, le aconsejó de comprar el animal a don Ambrosio.
En Córdoba secuestraron al hijo del presiente de la Unión Industrial, Juan Carlos Negrini, y a Shirley Dadone de Unzueta, la esposa de un reconocido acopiador de granos que fue candidato a intendente por el radicalismo de Pueblo Italiano, una pequeña ciudad del ineterior de Córdoba.
En semejante trance, acudieron al pulpero, quien, sabiendo perfectamente que el caballo era de su cliente don Ambrosio, no lo podía negar, a pesar de que, por otro lado, poco le gustaba ver a un acopiador, a quien recién conocía, pero que parecía liberal para comprar frutos, condenado por su declaración, a sufrir la vergüenza de ser dejado a pie, en condiciones tan deplorables.
y ¡qué salto!, ¡desde las ovejas criollas, hijas degeneradas de las famosas merinas españolas, andarines como cabras y casi sin lana, cuyos rebaños recorrían la pampa desierta, sin más obstáculo que algún repunte indolente y tardío, más o menos como si hubiesen sido vacas; que sólo se esquilaban cuando algún acopiador improvisador se atrevía a hacerlo por su propia cuenta, tomando en pago la mitad de la lana y pagando por el resto un precio irrisorio, hasta las Rambouillet y las Lincoln de hoy!