acongojado

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También se encuentra en: Sinónimos.

acongojado, a

adj. Que siente pena o angustia.
Traducciones

acongojado

heartbroken

acongojado

ADJdistressed, anguished
Ejemplos ?
Retirado pues, con su esposa, devoraba Meleagro la acerba cólera que le causaran las imprecaciones de su madre; la cual, acongojada por la muerte violenta de un hermano, oraba a los dioses, y puesta de rodillas y con el seno bañado en lágrimas, golpeaba el fértil suelo invocando a Hades y a la terrible Perséfone para que dieran muerte a su hijo.
Me miró con maliciosa dulzura, sonrió de un modo nuevo, para mí, y después de pasarse una mano por la frente, le vi otra cara, menos alegre, como acongojada, pero muy franca, muy dispuesta a una confidencia íntima.
Volvió a los pocos momentos pálida y acongojada, y cayendo arrodillada ante la imagen de Dios exclamó, oyendo a don Pedro que escapaba a toda brida: «Señor, si ese hombre lo olvida, tenédmelo en cuenta vos.» Todo lo devora el tiempo, todo; y el bien como el mal, como el vicio la virtud, se hunden en su obscuridad.
Pues, ¡zas!, al siguiente día publicaba su epitafio. ¿Que una madre acongojada gemía en llanto deshecha? ¿Que por una granizada se perdía la cosecha?
Juzgué mal a Isabel. Su madre, acongojada, vino a verme y con ella lloré, pues la infame calumnia me robaba todo mi amor, mi bien.
La había visto y concibió en todos sus huesos un fervor; 700 y tras luchar mucho tiempo, después que con la razón su furor vencer no pudo, suplicante a sus umbrales vino, y ora a su nodriza confesándole su desgraciado amor, que con él dura no fuera, por sus esperanzas en su ahijada, le pidió, y ora de entre sus muchas compañeras enterneciendo a cualquiera 705 con acongojada voz, pretendía su propenso favor.
Después, sentándose a los pies de la cristiana, tomó apasionadamente sus dos manos, y lleno de respeto las llevó a sus labios. Lucía acongojada temía haberse comprometido demasiado.
Ven, ilusión amada, cubre mis ojos con tu hermoso velo; ven, ven, idolatrada, a esta alma acongojada por el soplo infernal del desconsuelo.
Pero si es que va vinir en seguiíta, pero que en seguiíta va a vinir -decíale, acongojada, la señora Micaela, que procuraba aquietar sus manos, empeñadas en hacer dobleces y más dobleces las vueltas del lecho.
Allá un tapiz suspendido, sobre una puerta enrollado, semeja un monstruo enroscado que se arrastra en un rincón; allí empinado en su losa de algún fundador el busto remeda con fiero susto gigantesca aparición. Acongojada la mente con tan varias ilusiones, redobla las aprensiones que la vienen a turbar; y engañados los sentidos, la lengua a invocar no acierta favor, ni la planta incierta se decide a caminar.
Rumor de poca importancia en la escena lamentable, mas de tan mágico efecto, y de un influjo tan grande en la vieja que asomaba el rostro y luz a la calle, que, cual si oyera el silbido de venenosa ceraste, o crujir las negras alas del precipitado arcángel, grita en espantoso aullido, «¡Virgen de los Reyes, valme!» Suelta el candil, que en las piedras se apaga y aceite esparce, y cerrando la ventana de un golpe, que la deshace, bajo su mísero lecho corre a tientas a ocultarse, tan acongojada y yerta, que apenas sus pulsos laten.
En el mesón del Monje, que estaba al principio de la calle de San Francisco, monté sobre un macho cargado de azúcar y campeche, después de haber recibido la bendición de mi señor padre que me contemplaba con sereno rostro, aunque con el alma acongojada por la idea de separarse de mí.