achaque


También se encuentra en: Sinónimos.

achaque

(Del ár. as-saka, queja, enfermedad.)
1. s. m. MEDICINA Malestar o enfermedad crónica, principalmente la que se padece en la vejez debido a sus achaques estaba, cada dos por tres, en la consulta del médico. dolencia
2. Indisposición leve sufría continuos achaques. malestar
3. Vicio o defecto moral. perversión
4. Asunto o materia de la que hay que ocuparse o en la que se piensa no entendía de ciertos achaques. tema
5. Pretexto que se invoca para disculparse. excusa

achaque

  (del ár. šakâ, queja)
m. Indisposición habitual.

achaque

  (de achacar)
m. Excusa o pretexto.
Asunto o materia.
ant.Multa.

achaque

(a'ʧake)
sustantivo masculino
1. enfermedad leve que se padece con frecuencia los achaques de la edad
2. alteración de la salud leve y pasajera Se fue del trabajo porque sufrió un leve achaque.
Sinónimos

achaque

sustantivo masculino
1 indisposición*, enfermedad*, dolencia, alifafe (col.).
Se emplea achaque especialmente si la enfermedad es crónica o habitual.

achaque:

afecciónmal, dolencia, arrechucho, gotera, disculpa, pretexto, indisposición, excusa, enfermedad,
Traducciones

achaque

недъг

achaque

SM
1. (Med) → ailment, malady
achaques de la vejezailments o infirmities of old age
achaques mañanerosmorning sickness
2. (= defecto) → defect, fault, weakness
3. (= asunto) → matter, subject
en achaque dein the matter of, on the subject of
4. (= pretexto) → pretext
con achaque deunder the pretext of

achaque

m. ailment, infirmity.

achaque

m mild illness, ailment, affliction, complaint
Ejemplos ?
Éste algunas veces se venía a nuestra casa, y se iba a la mañana; otras veces de día llegaba a la puerta, en achaque de comprar huevos, y entrábase en casa.
Doblo el cabezal, que toma la mano, favoreciendo mi pretina, y yo, dudoso de añadir yerros a yerros, la lanceta entre los labios, y ella a las espaldas vuelto el rostro, mientras estudian excusas mis pensamientos, pregunto: «¿Sobre qué achaque os sangráis, que el pulso quieto niega expulsión a claveles, y yo ejecutalla temo?» -«No he consultado dotores (responde); pero, cayendo de un coche, experiencias mandan usar de tales remedios.» -«Pues, señora, le replico, pena en Madrid nos han puesto al sangrar sin permisión de los hijos de Galeno.» -«No hay aquí quien os acuse», replica; y yo, resistiendo, que no he de hacerlo porfío, y el listón del brazo suelto.
Por aquí puede v. m. hacerse encontradizo, y en achaque de trama, como dicen, hacerme merced, si fuere servido. También escribo al Ilmo.
Así nada tienen que echarse en cara, y se van juntos de paseo, en buen amor y compaña. Contra un achaque tan inveterado no sé qué remedio pueda haber.
Romualdo era el primer ricachón del pueblo, protector illo tempore de D. Benito; enfermo crónico, desesperado, sin resignación, furioso, con un achaque por cada millón, inútil para curar sus males.
Horacio dice que no las debe traer nunca el poeta sino cuando sean indispensables; pero Horacio pudo muy bien decir una cosa por otra, que no era infalible. Y ¿qué entendía Horacio de achaque de máquinas?
El diputado que tal dijo era un venerable anciano, orador tan famoso por lo agudo de sus ocurrencias como por lo crónico de su sordera, achaque que lo obligaba a nunca separarse de su trompetilla acústica.
Y que nadie achaque a la Academia las culpas que le son ajenas por cuanto languideció durante largos años en la más indigente inopia; la culpa fue del Estado que ahora parece arrepentirse de graves y pretéritos errores y aun olvidos.
Yo afirmo que lo bueno en el malo es peor, porque ordinariamente es achaque y no virtud, y lo malo en él es verdad, y lo bueno mentira.
que he querido en otro tiempo lo que pasó de locura y lo que excedió de extremo. Más como era amor bastardo y de contrarios compuesto, fue fácil desvanecerse de achaque de su ser mesmo.
Aunque aquí trato de Ganivet he de tratar también, por fuerza, de mí mismo, y el lector ha de permitirme un desahogo, desahogo que dejo se achaque a ese egotismo que algunos me reprochan.
Antes bien, la compadece, prueba su pequeñez y su miseria haciéndole sentir el más liviano achaque inherente a su flaca naturaleza, y cuando, deshaciéndose entre el polvo de que procede, tiemble, y cree, la divina misericordia le perdona y le recibe en su mano.